martes, 4 de noviembre de 2014

Zagreb 26 - Los serbios

Los serbios eran 'el elefante en la habitación' en Croacia.
Le echaban la culpa también a los ingleses. Yo me acordaba de Waugh, que estuvo allí en la Segunda Guerra Mundial y de sus críticas a Churchill. Justo en Zagreb me leí parte de la Historia de Estados Unidos de Paul Johnson, libro que me está interesando y entreteniendo un montón (¡hasta habla bien de Nixon!). Allí explica que le dieron a Stalin Yugoslavia a cambio de Grecia.

Y lo que había empezado de buen rollito, la unión de los eslavos del sur (yugo-eslavos, what possibly could go wrong!) acabó ya desde el principio como el rosario de la aurora. Los serbios, los croatas, los bosnios, los eslovenos enzarzados en un siglo XX rebosante de horror y sufrimiento.

Lo que me quedó claro es que a los croatas no les gusta nada el término 'Balcanes', que asocian con los territorios del imperio turco. Y que no hay feeling con Serbia.

Pero en el centro de Zagreb hay una iglesia ortodoxa serbia. Allí estaban estos textos, el mismo, uno en croata y otro en serbio: mismo texto, solo distinta la grafía:



Y mira que eran interesantes los iconos tirando a lo occidental:


Luego, en la ciudad antigua, había una iglesia católica de rito oriental. Pude verla de milagro un domingo por la mañana. Los iconos eran fascinantes, un poquito -no mucho más- evolucionados. Pero os quedaréis con las ganas, que mis fotos fueron pésimas.

2 comentarios:

  1. Una de las doctorandas de la facultad es croata, y su novio serbio... según ellos todos los problemas "son culpa de los bosnios, que están todos medio locos"...

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  2. La excusa de culpar de todos los males al "otro" no morirá jamás. Es consustancial al ser humano, por desgracia. No caigamos en la trampa de comulgar con estas justificaciones de tan burdo cainismo y peor gusto. La historia, la religión y la sacrosanta "raza" (sea lo que sea eso) han sido invocadas y prostituídas para dar rienda suelta al homicidio y a los más rapaces instintos.
    Una regla de oro es desconfiar en este tipo de excusas baratas y del filtro ideológico de los interlocutores. Stalin, las diferencias étnicas y culturales o los otomanos no tienen la culpa de la barbarie del hombre.
    Lo mejor que le pasó a esa gente fue Tito.
    Hay que tener valor para hacer bueno a Nixon. Lo próximo será hacer bueno a Reagan.
    En fin...
    Amplexus.

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