viernes, 8 de agosto de 2014

Dublin 7

El otro gran cuadro de la National Gallery de Dublin es Muchacha y escena de Emaús de Velázquez:

[es excelente la entrada de la wikipedia]

Estuve un rato plantado delante. De primeras era un cuadro poco atrayente. La esclava negra está recogiendo la cocina. Al fondo -¿un cuadro? (el estilo de la pincelada es completamente distinto)- se ve a los discípulos de Emaús al lado del Señor (cortaron un trozo de la izquierda del cuadro).

El primer plano podría ser un bodegón, o un estudio de texturas. Los colores no son precisamente fulgurantes. En la oscuridad de la noche, tras terminar de ordenar las cosas de la cocina, el blanco ilumina. La muchacha parece ensimismada. ¿No sería ella la que hizo posible aquella cena memorable de los discípulos que reconocen al Señor al partir el pan que ella ha dispuesto antes? ¿Me estoy tirando en plancha a las procelosas aguas de la sobreinterpretación y simplemente son dos planos paralelos de guiños barrocos? ¿No se podría comparar con la escena que pintó el propio Velázquez con Marta y María?



El cuadro, como buena parte de la colección del Museo, procede de donaciones de familias con grandes mansiones por Irlanda, como Russborough. También donó muchos cuadros Bernard Shaw: me alegró mucho saberlo.

El hecho es que salí de ver aquel cuadro mejor de lo que era. El resto del museo ya fue seguir con la emoción ganada. Y mira que había qué mirar:

Una composición admirable de fra Angelico, una perspectiva de Uccello. Una Anunciación maravillosa de Yverni. Un crucifijo italiano del XV, muy expresionista, Un retrato de Conrad Faber, un san Onofre de Ribera, una Inmaculada de Zurbarán, un retrato de Goya, un paisaje de Claudio de Lorena.

Y el excelentemente -por murillesco- The Cottage Girl de Gainsborough. Y un retrato de un matrimonio de Raeburn.

Volví a comprobar que ni Caravaggio ni Vermeer me gustan tanto como al resto de la gente. Y eso que el Caravaggio que tienen allí es de campeonato.

Y me quedé sin ver a Perugino y Chardin. Y de una serie del hijo pródigo de Murillo solo tenían expuesto un cuadro y me dejó un poco perplejo.

De los irlandeses, copio dos nombres: James Barry y Paul Henry.

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