martes, 16 de julio de 2013

Dos aforismos de Eugenio d'Ors y los ojos tristes de los perros

Del Último glosario II*, este:
Gran siglo, el XVIII, que empezó por ofrecerles a los hombres la Razón y acabó regalándoles la Música.
-Y este otro para escritores-tipógrafos:
El ojo del letrado engorda el elzevir
- Me impresionó este texto sobre un perro que le está esperando; al verle, él se plantea si la espera es una forma de eternidad y «la cumbre del inalterable júbilo» Pero se contesta:
Que no. No es la supresión del recuerdo, sino la asunción del recuerdo lo que da la alegría. Los animales son de condición triste. Se les ve siempre en los ojos. ¿Qué imagináis mejor para tentarnos con la sospecha del júbilo en un animal, que un perro que brinca, porque vuelve a ver a su amo querido? La alegría, en este caso, parece estar en el brinco. Pero, de cierto, que la tristeza está en los ojos.
*Eugenio d'Ors, Último glosario II. De la Ermita al Finisterre, edición de Alicia García Navarro y Ángel d'Ors, La Veleta, Granada, 1998, 294, 341 y 8.

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