jueves, 14 de marzo de 2013

Salmo 41.2 (o 40.3)

Hay una oración tradicional en la Iglesia por el Papa que también eligió san Josemaría para las preces que rezan todos los días las personas del Opus Dei:
Dominus conservet eum et vivificet eum et beatum faciat eum in terra et non tradat eum in animam inimicorum eius [Vulgata 40.3].
El SEÑOR lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos [Copio de una traducción de 1569].
κύριος διαφυλάξαι αὐτὸν καὶ ζήσαι αὐτὸν καὶ μακαρίσαι αὐτὸν ἐν τῇ γῇ καὶ μὴ παραδῴη αὐτὸν εἰς χεῖρας ἐχθροῦ αὐτοῦ [Septuaginta].
En el texto griego el enemigo es uno (y no veo contradicción con el texto latino).
Veo que algunas traducciones (supongo que la cuestión habría que verla en el original hebreo) prefieren el futuro (guardará, dará, será, entregarás): el subjuntivo y el futuro son primos hermanos, y más aquí, cuando el sujeto es EL SEÑOR.

Y estas palabras del Prelado del Opus Dei.

2 comentarios:

  1. ¿Y algo de las sensaciones de Arp? ¿Nada, nada?

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  2. Bueno, ya lo he contado en la siguiente entrada.

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