viernes, 22 de febrero de 2013

Narcisos

No iba a ser en vano tanto llover. Enfrente del Auditorio aparecieron narcisos:


Así, sin más (o quizá los plantó alguien: se lo agradezco mucho):

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Hace dos semanas, un lunes que iba yo todo mohíno a una prueba al Hospital, vi primero florecido el ciruelo de la escuela de Magisterio y luego narcisos en la carballeira de san Lorenzo.
Me alegraron el día.
Y cuando salí todo contento del Hospital, ¡prueba superada! bien que me fijé todo contento en los narcisos.

7 comentarios:

  1. Bravo. Por la prueba superada y por el plantador de narcisos.

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  2. Me alegra la prueba superada. A ver si yo me encuentro unos, este invierno es eterno!

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  3. Me alegro muchísimo.
    Y de que hasta mohino los vieras.
    Y ahora que lo dices, el pruno a la entrada de mi casa no ha florecido aún. Ya me voy a mosquear.

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  4. «No iba a ser en vano tanto llover»: ¡qué buen primer verso!

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  5. Muchas gracias a todos por los parabienes. Y a Juan A. por decir que he escrito un verso: más de lo que podría desear.

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