jueves, 6 de octubre de 2011

Los táleros

En el castillo del Obispo está el Museo de Saaremaa: fui pasando indolentemente por las explicaciones en estonio y ruso; sólo levanté una ceja al ver en una vitrina táleros (Los Buddenbrook, eso es lo que me vino a la cabeza).
Y mientras, dudaba de si hacer una foto a las dos guardianas de la época heroica acodadas junto a una mesa pegada a la pared, que cuidaban una radio que soltaba melodías de los dulces días pasados. Pero no me atreví: eso -también- es lo que separa a los grandes fotógrafos de la masa: el atreverse.

Había una parte ya remozada (el siglo XX) con carteles en estonio e inglés: había una recreación muy buena de la vida en los setenta, había fotos de premios del soviet local, había medallas del soviet local. Y abajo dioramas de animales disecados: un alce enorme.

Y el sitio era espectacular. Mirad qué foto (de una inmobiliaria que está justo en el punto rojo):



Y así era en el XIX, estratégicamente situado, abierto al mar:

5 comentarios:

  1. Y yo qué pensé que sólo habías paseado por el campo...
    ¡Te has recorrido toda Estonia!

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  2. Nada, tres días de excursión, estirados como un chicle.

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  3. El atreverse como valor estético. Qué bien que nos lo recuerdes.

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  4. Buenas tardes Angel. Me gustan las ciudades con Ciudadela como Pamplona ó Jaca y leer en tu blog cada anécdota del viaje.Un abrazo.

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  5. NIP, gracias por decirlo.
    Yo estuve este sabado en Ciudad Rodrigo que tiene también la misma estructura: es otra ciudad de frontera; ya contaré de ello cuando acabe de contar lo de Estonia.

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