martes, 4 de septiembre de 2007

La lenta verdad

De Apuntes para una autobiografía, de Romano Guardini (Madrid, Encuentro, 1992, p. 161-2):
La verdad es una fuerza, pero sólo cuando no se exige de ella ningún efecto inmediato sino que se tiene paciencia y se da tiempo al tiempo; mejor aún: cuando no se piensa en los efectos, sino que se quiere mostrar la verdad por sí misma, por amor a su grandeza sagrada y divina. La revelación dice que Dios es luz. La luz es más que la verdad, pero este más está efectivamente en su dirección, de modo que el anuncio, que hace resplandecer la verdad sagrada, le abre la puerta. Sólo, como dije, hay que tener paciencia. Aquí no deberían contar los meses y ni siquiera los años. Y no hay que tener pretensiones particulares. La falta de pretensiones es en este caso la mayor fuerza.

5 comentarios:

  1. Está muy bueno.

    No entiendo cómo es más la luz que la verdad. Aún sin entender eso, es muy bueno (gut).

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  2. Vaya, Juan Ignacio, es el mejor comentario que podría desear para esta entrada: se ve que estamos en la misma onda.
    Yo tampoco tengo muy clara la referencia a la luz, pero como me interesaba sobre todo lo de la lentitud de la verdad, preferí no cortar la cita.
    El hecho es que Dios es luz, claro, pero Cristo es la verdad (lo dice Él). En la escolástica, la verdad es uno de los trascendentales que se identifican con Dios. En sentido estricto luz y verdad serían lo mismo, pero quizá se refiera Guardini a la verdad como búsqueda de Dios pleno, Dios luz, supongo. Pero no sé, a ver si alguien nos lo aclara.

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  3. "Dominus illuminatio mea" es el lema de la Universidad de Oxford, tomado del Salmo 27.

    http://en.wikipedia.org/wiki/Dominus_Illuminatio_Mea

    Es muy ilustrativo que en los comics, cuando al personaje se le ocurre una idea, le aparece una bombillita encendida en la coronilla.

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  4. La luz es más que la verdad, pero este más está efectivamente en su dirección, de modo que el anuncio, que hace resplandecer la verdad sagrada, le abre la puerta.

    ¿Cómo podría ser el medio más que el fin?

    Pero confío en Guardini. Desconfío de mí (y de las traducciones). Espero se me haga la luz.

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  5. También yo me temo que la "oscuridad" del texto se debe a una defectuosa traducción, que, siendo del alemán, está más que disculpada.

    Luz y Verdad se identifican en todo caso en la Persona de Cristo, Quien de Sí mismo predicó que era "el Camino, la Verdad y la Vida", pero también "la luz del mundo" (creo que en Juan 8), para añadir que "quien me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".

    Quizá la importancia que a la luz atribuye el bueno de Guardini se deba al hecho de que ahora "vemos como en un espejo, en enigma" (1 Cor. 13), y que Jesucristo, el Verbo encarnado, es "la luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo" (Jn. 1), y la tragedia es que los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. El Antiguo y el Nuevo Testamento están llenos de referencias de este tipo.

    Lo que más me interesa del texto es lo que apunta certeramente Arp: la lentitud en el camino de acercamiento a la verdad. Y la necesidad de buscarla sin pretensiones, con paciencia y humildad: "Bendito seas, Señor, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los humildes".

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