lunes, 25 de julio de 2005

Paseo por Santiago

Recorremos el parque de Bonaval.
A un lado descubrimos la ruela da Caramoniña. Yo sólo conocía la rúa da Caramoniña. ¿De dónde vendrá el nombre? Es una calleja con escaleras, muy empinada, llena de vegetación y de verdín.


Por la calle lateral bajaban los cachorros nacionalistas (entre ellos Iria: atención al dato, Periféricos), que tenían Misa laica en la antigua iglesia de san Domingo de Bonaval (hoy panteón). Nosotros nos metimos en el CGAC: yo hice la típica explicación medio cínica medio comprensiva. Han vuelto a poner el Mystique de Carles Congost, que me hace una gracia tremenda.
Salgo del CGAC y me acerco a Bonaval: Francisco Rodríguez, en un atril que ocupa el lugar del antiguo altar, sermonea a los cachorros nacionalistas. En el minuto que estoy allí se queja de qué: de la lengua, de qué va a ser, de que les imponen otra lengua. Un victimismo repugnante.
Al lado, otros cachorros, los jóvenes independentistas, están preparando un tenderete con una pancarta de Galiza Livre. Sería curioso si no fuera porque ayer dos de ellos fueron detenidos después de poner una bomba.

1 comentario:

  1. Vejo-te falar em nacionalismo mui comodamente. Deves estar mui bem informado, cachorro. Talvez tu também ames certas cousas das que eu nom gosto.

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