lunes, 17 de enero de 2022

Grita "Macho" - Clint Eastwood

Vimos Grita "Macho" (Cry "Macho"), la última película de Clint Eastwood. Me gustan mucho todas sus películas y esta última (que no se sabe si será la última suya, con sus más de noventa años) no me ha decepcionado, aunque no es una película ni redonda ni perfecta, pero qué importa cuando tiene tanto bueno, sobre todo su mirada, la del director que se atreve a mirar a través de sus ojos como actor principal, con una mirada aquí más directa todavía. Es una mirada que no condena (ni se condena), que no es sarcástica ni irónica: es piadosa consigo mismo y con los demás. Es una mirada que podía estar lastrada por un estar de vuelta de todo, pero que tiene la grandeza de reconocer en los demás las dificultades por las que ha pasado uno mismo y mirar a donde hay que mirar.
Es una película sobre el confiar y sobre la necesidad de confiar. 
El argumento gira en torno a la paternidad y hay una mirada muy honda sobre ser padre o sobre el hecho de estar a la altura de algo que parece siempre demasiado, ser referencia de alguien, ser un modelo, ser una roca. Lo bueno es que todo se hace remontar explícitamente a la paternidad de Dios. Es una película sobre la confianza, sobre la necesidad de confiar, sobre tener compasión unos de otros. 

Recuerda al tipo de personaje que aparecía en Gran Torino y Mula.

Que sea sobre un gringo en Méjico y que además un no católico en ese mundo católico (y lleno de defectos, los ya tópicos, pero vistos con esa piedad que tampoco condena) es miel sobre hojuelas:
 

La película acaba con la música de Sabor a mí, nada menos:

jueves, 13 de enero de 2022

Amapolas y espigas, canción sindiástica

Esta canción me parece muy buena para ilustrar lo del otro día de Aristóteles de que el centro del ser humano es la unión de dos, orientada a ser más.

La canción es de Pablo Guerrero, un cantautor extremeño, y la ponía en un artículo el otro día Víctor Lenore

La letra sigue el género tradicional de las canciones de trabajo. Tiene una extraordinaria sencillez que intensifica lo central: el trabajo, el amor, los hijos, todo en un marco temporal que comienza con la vendimia y se remite a la fiesta de san Juan, con amapolas y espigas que yo quiero creer que se refieren en realidad a esa fiesta, porque será entonces cuando nazca su hijo, que es el que coronará esa pareja. Todo esto porque yo asocio las amapolas a la primavera y principio del verano, junto con las espigas, pero no sé si podría coincidir con la vendimia, creo que no.

Pablo Guerrero canta con una fuerza, una seguridad y una sencillez mpresionantes:
   
Luego la canción la cantó María Dolores Pradera y es una maravilla, de otra manera:  
Me gusta mucho la letra, sí:
Mi novia, de mañana,
va a vendimiar.
Con el sol en la cara
qué guapa está.

Con el sol en la cara
está muy guapa.
Mi novia en la vendimia
por las mañanas.

Yo estoy contigo,
yo estoy contigo
entre el sol y los vientos
y los racimos.

---

Las ricas en el pueblo
bordan su ajuar
en espera de un novio
que no vendrá.

Tú vente al campo
a vendimiar.
De amapolas y espigas
te haré un collar.

Vente conmigo,
vente conmigo.
Te espero entre los vientos
y los racimos.

---

Mi novia, de mañana,
va a vendimiar.
Dentro de dos semanas
se casará.

Dentro de dos semanas
nos casaremos.
Para San Juan seguro
que hijo tenemos.

Para San Juan seguro
tenemos hijo
que será campesino
como yo he sido.

Vente conmigo
a vendimiar.
Con el sol en la cara, 
qué guapa estás.

Con el sol en la cara,
qué guapa estás.

Venga, otra versión, ahora en directo, de María Dolores Pradera:

miércoles, 12 de enero de 2022

Justin Kroesen: 4 conferencias en El Prado

Esta serie de conferencias de Justin Kroesen, holandés ahora catedrático en Bergen, están muy bien. Habla un español admirable, pone unas fotos muy apropiadas a lo que va diciendo, a un ritmo justo: las significativas e ilustrativas. Es un placer oírle. 

La primera conferencia es como una introducción, un poco general. Habla sobre iglesias y museos, propone recuperar el conocimiento de los objetos artísticos en su contexto, sin miedo a parecer poco laicista (ese miedo que tienen el 99% de los historiadores del arte españoles):
   
La segunda se centra en los siglos XII al XIV. Habla del altar, de las imágenes sobre el altar, de las imágenes con baldaquino, mostrando la unidad europea en el arte de ese periodo, con curiosos paralelos entre Noruega y Cataluña, por ejemplo. De paso, destroza los discursos nacionalistas enraizados en una lectura obtusa y comarcal de la Edad Media:
   
 La tercera es sobre el retablo y es simplemente fascinante:

Y la cuarta, sobre el espacio en torno al retablo, que explica por qué evolucionó así en España, también está muy bien:

martes, 11 de enero de 2022

Syndyastikón

Yo voy, como Hansel y Gretel, pero no soltando a lo bobo miguitas que se comerán los pájaros (bueno, en realidad sí que lo hago mucho), sino a veces cogiendo pepitas de oro. Por ejemplo esto de Aristóteles que señalaba Gregorio Luri hace unas semanas, de la Ética a Nicómaco (1162a):

ἄνθρωπος γὰρ τῇ φύσει συνδυαστικὸν μᾶλλον ἢ πολιτικόν
ánthropos gar te physei syndyastikon mallon e politikón
La persona, pues, por naturaleza sindiástica más que política.
Hay un gar γὰρ (=pues) al principio: es que en la frase anterior había dicho que «parece que hay entre hombre y mujer» una filía ... katá phýsin (φιλία ... κατὰ φύσιν), una «amistad ... por naturaleza». De ahí saca Aristóteles la conclusión de que lo primero y más necesario es la familia. Y luego la polis. Así que lo del zóon politikón habría que decirlo pero después de mencionar esta frase, al menos. El mundo contemporáneo se retrata, al olvidar la una y al resaltar la otra escondiendo la primera.

Por lo que me puse a mirar el texto es por la palabra συνδυαστικὸν (syndyastikón), que es lo propio de lo que junta (syn) a dos (dyo). Viene del verbo συνδυάζω (syndyázo): el hacer-dos-juntos.

syndyastikón es una palabra que no se vuelve a encontrar, nadie la usa después: "juntadosista", "condosista". La persona es por naturaleza condosista entonces, alguien que tiende a juntarse con otro en dos.

Y en ello no es solamente amistad lo que hay, dice Aristóteles, también hay teknopoiía, que traducido a lo bruto es, literalmente, "hacer hijos". Pero frente a los animales, continúa él, las personas continúan viviendo juntas por el bien de los hijos y por lo necesario para la vida. Ya de primeras se dividen las funciones entre hombre y mujer: se bastan entre ellos poniendo en común lo particular. Esa filía es útil y placentera. Lo que hace de atadura son los hijos. Pero os pongo el texto aquí y ya seguiré dándole vueltas:
οἱ δ᾽ ἄνθρωποι οὐ μόνον τῆς τεκνοποιίας χάριν συνοικοῦσιν, ἀλλὰ καὶ τῶν εἰς τὸν βίον: εὐθὺς γὰρ διῄρηται τὰ ἔργα, καὶ ἔστιν ἕτερα ἀνδρὸς καὶ γυναικός: ἐπαρκοῦσιν οὖν ἀλλήλοις, εἰς τὸ κοινὸν τιθέντες τὰ ἴδια. διὰ ταῦτα δὲ καὶ τὸ χρήσιμον εἶναι δοκεῖ καὶ τὸ ἡδὺ ἐν ταύτῃ τῇ φιλίᾳ. εἴη δ᾽ ἂν καὶ δι᾽ ἀρετήν, εἰ ἐπιεικεῖς εἶεν: ἔστι γὰρ ἑκατέρου ἀρετή, καὶ χαίροιεν ἂν τῷ τοιούτῳ.
Por lo contrario, la especie humana cohabita, no sólo para tener hijos, sino también para sostener todas las demás relaciones de la vida. Bien pronto las funciones se dividen, pues que la del hombre y la de la mujer son muy diferentes; y los esposos se completan mutuamente, poniendo en común sus cualidades propias. Esta es precisamente la causa por qué en esta afección se encuentran a la vez lo útil y lo agradable. Esta amistad puede ser la de la virtud, si los esposos son ambos probos, porque cada uno de ellos tiene su virtud especial y por esta razón pueden complacerse mutuamente.

lunes, 10 de enero de 2022

Rollos rarunos: un retrato


Me han traído los Reyes la traducción griega del Antiguo Testamento conocida como Septuaginta (voy a dar una asignatura de griego de la koiné y lo voy a usar -espero- bastante; esté si que es un libro para tenerlo para siempre), una biografía de Jacques y Raïssa Maritain (que ella me cae muy bien y a él me lo encuentro en medio de todas las discusiones que me interesan), las Cartas a su novia, del que ayudó a ambos a acercarse al catolicismo, Léon Bloy y El escolástico de Cristóbal de Villalón.

miércoles, 5 de enero de 2022

Salvar por la belleza

Me acordé de esta frase con la que acababa Ramón Trecet su programa en Radio 3: 

Buscad la belleza. Es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo

La oía yo esa frase y me quedaba como que bueno, vale, depende. 

Ayer Pablo Velasco enlazaba a un artículo de Santiago Huvelle simplemente extraordinario, Qué belleza salvará el mundo? donde explica la frase de El idiota de Dostoyevski que tanto se ha citado ("La belleza salvará el mundo") y donde la muestra en su vida concreta, de un modo enormemente emocionante.

Lo mencioné en Twitter y me enviaron a un artículo de Jimmy Myers que completaba el otro extraordinariamente bien: Is it True that the World will be saved by Beauty?

 Este es el Cristo de Holbein que está en la base de toda esta discusión, ahora en Basilea:


Y resulta que es un cuadro que cumple ahora 500 años: lo celebran en el Museo y mencionan a Dostoyevski

martes, 4 de enero de 2022

De Miranda

Después de Pancorbo, se nos ocurrió acercarnos a Miranda de Ebro, donde estudió mi padre. Casi sin buscarlo acabamos en el Colegio de los Sagrados Corazones.


Allí cerca habían arreglado los restos casi nulos del castillo reconstruyendo mínimamente para hacerse una idea, y habían puesto un pequeño jardín botánico. Desde allí se veía el Ebro, un señor río.

Ahí aprendí que Abrótano Macho no es una marca rara de colonia del franquismo, sino un nombre de planta. Allí estaba la planta femenina, que tenemos aquí también:

 
Había también esta Baya de nieve, muy navideña:


También había un Avellano Tortuoso. Corylus Avellana Contorta. Qué bien los nombres de las plantas. Por cierto, que, si se trata de contar grandes descubrimientos botánicos, fuimos al día siguiente al Mercado de las Torres, en Gamonal, y descubrimos de dónde salen las coles de Bruselas: no es del suelo, como pensaba yo, sino de ramas, son como brotes. Tremendo mundo este.

De allí queríamos ir a san Miguel del Monte, pero nos confundimos con san Juan del Monte: fuimos, vinimos, volvimos, preguntamos. Al fin llegamos. Era un antiguo monasterio de los Jerónimos:


Quedaban restos de la iglesia: