lunes, 2 de marzo de 2026

Sigo con Souvirón

Tengo ya el segundo tomo del Diario de José María Souvirón, que tanto me impresionó en el primer volumen. Lo estoy disfrutando una barbaridad: es el tono, la manera de hablar de sí mismo, la confidencia serena. 

Me he llevado una alegría en una entrada de 1959, cuando cuenta que está leyendo a Rimbaud, que fue un autor que con su obra en principio blasfema curiosamente contribuyó a la conversión de Claudel. Y dice:

Por lo demás, ¿qué tiene de raro? Cuando yo me convertía, me puse a leer algunos libros «devotos». Me aburrieron.  Incluso algunos famosos y «venerables»- Hasta que un día me cayó en las manos (mejor dicho, me dio Jaime Eyzaguirre) unas páginas escogidas de León Bloy. Al día siguiente me fui a comulgar (Diario II, Málaga, 2019, p. 143, del Domingo 18 de enero de 1959).

Qué alegría me ha dado encontrarme a Bloy justo ahí.

3 comentarios:

  1. ¿La "obra en principio blasfema" de Mallarmé? ¿De dónde saca eso Souviron? (¿Lee una traducción macarrónica del autor de "L'après-midi d'un faune"?).

    Por otro lado, no entiendo el paralelismo entre Mallarmé y Bloy. ¿Para Souviron la obra de Bloy es también "blasfema"?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdón, que escribí sin fijarme. Se refería a Rimbaud, al que considera un gran poeta, pero al que critica su "insistencia en lo blasfematorio.
      El problema es que yo no conozco ni a Rimbaud ni a Mallarmé, como se puede observar en mi error.

      Eliminar
    2. No es que considere la obra de Bloy blasfema, sino que le resulta tan viva como la de Rimbaud.

      Eliminar