jueves, 11 de julio de 2019

El paisaje de Taormina

El libro de Newman de su viaje por el Mediterráneo sigue creciendo en mi estimación a medida que copio cosas que me apunté en la primera lectura, por ejemplo esta sobre Taormina:
Nunca vi nada más encantador que este lugar. Cumplía todo lo que una había leído en los libros sobre la perfección del paisaje: un valle profundo, arroyos estruendosos, árboles hermosos. Pero de nada sirve describir; el mar se oía a la distancia. Pero cuando, después del desayuno, además con un día de sol, subimos hacia el teatro y vimos la vista desde allí, ¿qué puedo decir? Pues que no tenía ni idea de que la naturaleza podía llegar a ser tan hermosa, y que lo que se veía desde allí era lo más parecido a ver el Edén que se puede concebir. ¡Feliz yo! Valía la pena llegar hasta allí, aguantar la soledad y la tristeza del camino y el cansancio del viaje para ver aquello. Por primera vez en mi vida sentí, con los ojos abiertos, que tendría que ser mejor y más religioso, si viviera allí. Jamás he sido consciente con tanta intensidad de lo que supone un paisaje distinto. Quiero decir que he visto montañas y vegetación, y me he dado cuenta de no eran como en Inglaterra, y sin embargo no podía creer que no fuera un sueño. Pero ahora veo cuán real es el paisaje hermoso; largas laderas que parecen no terminar nunca, cultivadas hasta la cima; o colgando ahí, con rocas que sobresalen; peñascos enormes, vertiginosos, ahí plantados, porque les da la gana, a su aire; montes y montes, unos tras otros, y uno se pregunta cuándo tendrá fin esa cadena. El teatro se asienta en una colina hueca y la scena forma un pantalla y a través de ella ves pendientes impresionantes que caen y caen; y encima de todo se eleva el Etna; en la parte de abajo ves el mar, y la costa forma el círculo de una bahía y luego sobresale hacia un punto donde estuvo Naxos, el primer asentamiento griego. Esta soberbia vista, la más maravillosa que espero ver nunca, no es más que uno entre los, por lo menos, media docena de paisajes que superan a todos los otros del mundo en cuanto a belleza (328-9).

Y mirando a ver cómo sería, me he encontrado con este cuadro, el que más me ha gustado (tienen otros del XIX). Es de William Stanley Hasseltine:

1 comentario:

  1. Tras la literatura y la pintura, faltaba la música:

    Mark Knopfler - Lights of Taormina

    https://www.youtube.com/watch?v=51FXiWR7has

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