miércoles, 31 de enero de 2018

Jerusalén 43 - Museo de las Tierras Bíblicas 2

La cosa es que se solapaban un poco los dos museos, el de Israel y el de las Tierras Bíblicas, por ejemplo en el caso de la música, pero estas castañuelas prehistóricas son dignas de verse:


Aquí uno tocando los platillos (címbalos):

Así son los platillos de hace 4000 años:


Y en armas, un buen arsenal:






Más cimitarras. Esta es de la primera mitad del segundo milenio y tiene decoración de flor de loto, por hacerlo todo todavía más extraño:


Esta espada hurrita con cabezas de jabalí en la base tampoco estaba mal:


Y me llevé una alegría al encontrarme una estela de Tarhuntas, dios hitita de las tormentas que influyó decisivamente -dicen los que saben- en el Zeus griego, dios del cielo claro pero también en Grecia, como entre los hititas, de los fenómenos metereológicos como el rayo:


Por el otro lado, en luvita jeroglífico, está la dedicación del rey a ese dios:


Sólo una cosa más, esta vaca con su ternero, de cerca de Nimrud, en Asiria, de por el 800 a. C.:

martes, 30 de enero de 2018

Jerusalén 42 - Museo de las Tierras Bíblicas 1

Con este museo acabo mi relato de la estancia en Israel en agosto, medio año después. Ya sé que soy muy cansino, pero más lo es Puigdemont.

El Museo de las Tierras Bíblicas, junto al Museo de Israel, fue una fiesta. Disfruté una barbaridad allí. Como aperitivo tenían a la entrada este modelo de carro de bronce de Anatolia, de hace 4000 años:


Y luego venía una exposición sobre el origen de los sellos para marcar. Esto voy a ser incapaz de volver a contarlo, aparte de que en las fotos casi lo único que se ve son puntitos, pero el hecho es que con materiales duros, traídos como preciosos de otras partes a Mesopotamia, se creó un sistema, primero de figuras o formas fijas, pero luego de relieves en formas más homogéneas, que podían servir como identificación, por ejemplo sobre arcilla blanda o ponerse engastados en anillos:



Aquí con su forma impresa en arcilla:

Había de los materiales más peregrinos como el lapislázula de Afganistán, la base del color azul en el arte:


Luego pasan a ser redondos. Y ahí tenéis el origen del cine (es broma):


Había una miniexposición, muy buena también, de los sistemas de escritura más antiguos. Por ejemplo en esta jarra está en jeroglífico egipcio y también en escritura cuneiforme, en tres lenguas, acadio, elamita y antiguo persa esto: Darío, gran rey:

Esto son "jeroglíficos" hititas:


Y esto está escrito en escritura protomaniquea, nada menos:


En arameo judío de Babilonia, la misma idea que lo anterior, un bol de encantamientos mágicos:


Pero volviendo al orden cronológico, mirad qué hachas y puntas


Yo de pequeño leí una novela sobre Mesopotamia y me quedé con esa imagen de sacerdote hierático. Es de Mari, en Sumeria. Sería de una estatua bastante grande. La sonrisa en realidad parece que es un gesto de adoración a la divinidad. os lo tenéis que imaginar con los ojos rellenos con lapislázula y piedras preciosas similiares:







Y hablando de lapislázuli, este collar con oro también:




Y pensaréis que qué pesado estoy con los carros, pero este del norte de Siria, de hacia el 2000 a. C, a mí me gusta:




Y un burrito con su carga:


Y un carro de dos ruedas:




Y uno de cuatro:


Este está tirado por dos toros:


lunes, 29 de enero de 2018

Un cielo muy grande

Volví a ir a Burgos, esta vez para el entierro de mi tía Pili, que llevaba ya mucho tiempo muy mala. La enterraron en la Bureba, en su pueblo, un pueblo normal de Castilla pero con un cielo azul enorme y los montes nevados por todos los lados donde mirábamos, con frío pero con sol. La enterraron en la tierra, algo que no veo en Galicia, donde reina el nicho. Mientras cubrían el féretro de paladas de tierra (ese ruido seco que retumba), tres o cuatro hombres cantaron con el cura un salmo en latín: fue una escena recia.

A la ida y a la vuelta la meteorología se estuvo riendo en la cara de los carteles miedosos de la DGT, que amenazaban con previsiones de nevadas: fui pasando con deleite los paisajes como de fondo del mar de los montes de Lugo entre Becerreá y Piedrafita (los árboles sin hojas como formaciones de corales - tengo fresco el maravilloso capítulo de Planeta Azul dedicado a las profundidades), el Bierzo y sus viñedos, la comarca de Órbigo, Astorga con el Teleno nevado al fondo, la maravilla de la tierra de Campos a partir de Sahagún: un tapiz verde fino con el fondo de más montes nevados. Un cielo azul enorme y unas nubes majestuosas entrando en Burgos.
Ayer volvía a pensar, volviendo, que siempre hablo en estos viajes del paisaje, de la música que oigo en el camino y del parchís.

-Parchís: salí invicto: dos victorias consecutivas a mi madre y a Eva. Por parejas, mi madre y yo les infligimos una derrota sin paliativos a mis hermanas.

-Música y similares:
En directo, La hora de Bach, con una cantata muy bonita, la 107.
Un podcast de El jardín de Voltaire: ponían textos de Diderot que me dejaron frío (todos los enciclopedistas me caen mal), pero pusieron música muy bonita de Philidor (que no me sonaba de nada) y de Rameau, el salmo In convertendo, una maravilla.
Un concierto en directo de música contemporánea. Me gustaron Telephone Book de Michael Torke y Difficult Bamboo de Mason Bates, dos cosas minimalistas yanquis que además me dan pinta de enteradillo, sin serlo.

A la vuelta, un podcast sobre el culto de Mitra de In our time. Excelente, como siempre.
La hora Rockdelux de enero, que ya son tan surrealistas que son hasta graciosos. Me gustó mucho esta vez una canción de Matt Demarco y me sorprendió Ariel Pink.

viernes, 26 de enero de 2018

Jerusalén 41 - Israel, tierra del futuro

A diferencia de España. no digo ya Galicia, en Israel la población crece. la gente tiene hijos y lo normal es ver niños por la calle





La tasa de natalidad de árabes musulmanes y judíos es casi la misma: 3,13 hijos por mujer.

¿Que quién no tiene el mismo número de hijos?: pues los cristianos.

Israel en su conjunto es un país de pioneros, de ir para adelante, de futuro.





Aquí datos.

jueves, 25 de enero de 2018

Discusión viva

Las virtudes del diálogo parecen claras, pero no todo intercambio de frases lo es.
Aquí la entrevistadora toma desde el principio una actitud agresiva, acusadora, condescendiente.
Sólo al final hay uno de esos momentos para recordar, esos segundos de silencio en que ve la luz después de más de veinte minutos de tensión dialéctica.
Jordan Peterson es admirable y me alegro de que esté convirtiéndose en una figura relevante.



No lo he encontrado en español. Lo siento, no es culpa mía que muchas de las cosas interesantes que pasan en el mundo sean en inglés. Moraleja para los que no entendéis el inglés: haríais bien en estudiarlo.

En la primera media hora de este otro vídeo en el que Jordan Peterson comenta esa entrevista, de una manera lucidísima:



En The Atlantic diseccionan la entrevista (transcribiendo muchas partes).

Aquí intentan explicar por qué Jordan Peterson qué se está convirtiendo en una especie de estrella.

miércoles, 24 de enero de 2018

Jerusalén 40 - En Abu Gosh, Saxum



También casi al acabar la estancia en Jerusalén fuimos un día a Saxum, que está a veinte kilómetros de Jerusalén, en Abu Gosh, un pueblo árabe, pero en Israel, por suerte para ellos y para todos. Está en el camino de Emaús, además.
Lo de saxum (latín para roca) viene del nombre con el que llamó san Josemaría al beato Álvaro del Portillo al final de la Guerra Civil, porque se convirtió para él en una roca en la que apoyarse. El sucesor de don Álvaro al frente del Opus Dei, don Javier Echevarría, se empeñó en este proyecto, en el que un montón de gente colaboró para que saliera adelante. Nosotros lo vimos casi acabado del todo, a falta de terminar una parte.
Es una casa de convivencias y un lugar para que las peregrinaciones a Tierra Santa tengan un foco de referencia que les ayude a vivir más a fondo esos días. Hay un salón de actos, una capilla, espacio para descansar, paneles informativos. Por ejemplo tenían este esquema del Santo Sepulcro, con la indicación del Calvario y la tumba del Señor, muy ilustrativo:


En la entrada hay una lista cronológica de la historia de la Salvación y de la historia de la humanidad:




Esta era la entrada al centro de peregrinos:

martes, 23 de enero de 2018

Jerusalén 39 - los ortodoxos

Cerca del Santo Sepulcro está  la glesia bizantina de san Juan Bautista.


Patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén. Sagrado Monasterio de Juan el Precursor y Bautista (Hellenorthodoxon Patriarcheion Hierosoymon. Iera Mone Ioannou tou prodromou kai baptistou en transcripción mala).



La iglesia estaba llena de iconos, la mayoría nuevos:


Otros tenían más pedigree, pero tampoco sabes si realmente eso es lo que estabas buscando. Los ortodoxos no tienen en absoluto la noción de «historia del arte», así que es bobada plantear si un icono es «bonito» o no:


Es como dieciochesco malo, pero en icono, que es todavía peor (esto lo digo yo, lleno de anteojeras histórico-artísiticas).


Como siempre, el abigarramiento como marca de fábrica.

Casi entrabas y ya te recibía una monja gritona, que exigía que apoquinases algo en el cepillo. No le tengo mucha simpatía a los ortodoxos, la verdad (no sé si se nota). Creo que me siento ante ellos como los anticlericales de aquí al ver a un cura: los miro con distancia y, ay, que estamos en la semana por la unidad de los cristianos y yo reconociendo esto. Bueno, por algún sitio hay que empezar.

En el patriarcado greco-ortodoxo intentamos hacer durante esos días una gestión de un manuscrito y nos marearon de mala manera durante días: unos impresentables.

Un día en el Santo Sepulcro vi a algunos de sus jefes (o jefecillos, que no sé):




Menos mal que había unas chinas (o japonesas o coreanas o lo que fueran) que le daban otro color a la escena:



Al final de la estancia allí volví a la Catedral ortodoxa rusa (la primera visita la conté ya hace tiempo):






Estaban un rato de pie y el archimandrita (o lo que fuera) seguía con sus oraciones, mientras las monjas iban apagando velas.