miércoles, 2 de agosto de 2017

Viaje a Italia 16 - Perugia

Y a Perugia nos fuimos, a la región de Umbria. Creo que es el sitio del que me ha quedado peor imagen de todo el viaje. Fue un suplicio llegar al centro, que en realidad era inaccesible para coches. El hotel resultó ser cutre y donde cenamos destacaba sobre todo el ruido de las motos y un ambiente general de prebotellón.

Pero al aparcar (en un sitio que al día siguiente descubrimos que estaba prohibido, pero ni nos dimos cuenta, se siente) la vista era así, de un lado de la ciudad:


Al día siguiente fuimos a la Galería Nacional de Umbría. Sobre todo nos paramos en esta Adoración de los Reyes, que atribuyen a Perugino, aunque poco tiene que ver con su estilo, tan reconocible hasta para mí:



¿No os suena esta corona a las de Pedro Berruguete?


Fotos mías de detalles:







Al lado habia un cuadro que atribuían a Caporali y le hizo fotos a las plantitas:



Bueno, también al Niño:


Y a la Virgen:


De Perugino había un montón de cuadros. Sólo pondré este, donde se aúna escultura y pintura:


Pero nos dejamos un montón de cosas en el tintero. Solo de pasada vimos un políptico de Piero della Francesca (que ya es dejar de pasada).

Y al lado estaba el Collegio del Cambio, una especie de Cofradía de Banqueros del XVI, con pinturas de Perugino, al que, ya digo, mirábamos un poco mal por excesivamente blando, como podéis comprobar:



La Natividad que tenían allí sonaba a cosas que habíamos visto esos dias:



Alli está también su autorretrato. Quizá por eso había allí una exposición de retratos de Velázquez junto a otros de Bernini. No creo que fuese el objetivo, pero lo que se veía sin sombra de duda era que Velázquez le mea en la pechera a Bernini mil veces (al menos como pintor, que me imagino que entre el culto público que lee esto habrá mucho fan suyo, que me conozco yo el paño).
Había también copias de pintores italianos de los retratos de Velázquez, que demostraban también que para hacer un retrato de Velázquez o eres él o es mejor que ni lo intentes.

2 comentarios:

  1. "Pero ¿tan difícil es pintar personas?"; me lo pregunto cada vez que veo tus fotos de detalles de los cuadros, de ls plantitas, que incluso en la imagen pequeña de mi ordenador son fácilmente reconocibles, por lo realistas que son. Y compartiendo espacio con esas ilustraciones de plantas que casi parecen de guía de campo, todos los personajes humanos "mal pintados". Supongo que con algún tipo de motivo, seguro que me lo habéis explicado más de una vez...per igualmente, no deja de desazonarme siempre: ¿por qué pintar a la gente mal a propósito, cuando está claro por las ilustraciones de las plantas que sí sabes pintar bien...

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    1. Eso es lo fascinante: es dificilísimo pintar bien personas, sobre todo en composición. Yo tampoco sé mucho, pero ya se ve que tiene que ser difícil, porque no todos lo saben hacer.

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