miércoles, 6 de julio de 2011

Un alegato demoledor

Lo recomendaba Arcadi Espada y con razón: El movimiento inmóvil, un largo artículo de Daniel Zamora es lo mejor que he leído sin duda sobre el movimiento «de los indignados»: un ensayo vibrante, denso, escrito ccon una fuerza como hacía tiempo que no veía yo escribir un texto de esta clase.
Yo me he llegado a enfadar con amigos por discutir de este tema: cuando recomiendo este artículo no pretendo echar más leña al fuego -por suerte ya apagado- sino plantear la discusión a un nivel más profundo, ahora que ya no somos rehenes de la actualidad.
Os lo recomiendo vivamente, es excelente, de verdad. Y quizá merezca la pena que lo imprimáis primero (salvo que tengáis un iPad o similar).

2 comentarios:

  1. Cuando usted escribió aquello de "perroflautas, pagafantas y gafapastas" con ocasión de todo ese despropósito del dichoso 15-M, pensé que, tal vez, era una etiqueta demasiado apresurada. Sin embargo, a los pocos días ya del inicio de todo ese circo (por otra parte, nada novedoso), después de ir leyendo numerosas informaciones al respecto y de ir constatando los derroteros ridículos (y muy poco aseados) que tomaba el asunto, me convencí de que la tríade era más que adecuada para sintetizar la mamarrachada e, incluso, demasiado benévola.
    Acabo de leer con atención el artículo que usted recomienda y toda la sensación que tenía sobre el tema se agranda y reafirma. Pienso que es de lo más lúcido y sensato que he leído en torno a ese despropósito. Muy agudo el autor del artículo cuando dice, por ejemplo: "Por mucho que sus apologistas más prestigiosos quieran persuadirnos de lo contrario, es difícil concluir que se han superado los viejos y sólidos programas políticos cuando lo que se señala como elemento superador es una incontinente lista de los Reyes Magos redactada por niños que ya no creen en los Reyes Magos."
    Así es, el infantilismo (peligrosísimo) y la confusión moral e ideológica de todo esa pataleta incívica se han revelado, de principio a fin, de la manera más zafia, amparadas además en una insólita permisividad por parte de las autoridades españolas que no puede provocar más que sonrojo.
    En fin, muy agradecido por la información.
    Un saludo desde un sosegado exilio en Mitteleuropa (de momento, sin indignaditos, por suerte...)

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  2. Gracias, Goldberg, me gusta mucho que me den la razón.
    Y qué envidia, Mitteleuropa: me encantaría volver por allí.

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