viernes, 31 de octubre de 2008

Universidad de Navarra

Cuando digo mi universidad pienso primero en la USC, donde trabajo.
O quizá también en la de Valladolid, donde estudié y donde hice la tesis. No sé, prefiero no tener que elegir.
En la de Navarra he estado varias veces (varios veranos también), la última en la Clínica Universitaria, en aquella consulta que se me ha quedado grabada por la profesionalidad y sobre todo por el cariño con que me trataron (no, a pesar de lo que quieran hacer creer en algunas películas torticeras, en la Clínica Universitaria de Navarra no quieren que la gente sufra).
La Universidad la comenzó san Josemaría y, como dice en su web, la Prelatura del Opus Dei presta los medios espirituales y pastorales necesarios para que la Universidad pueda mantener y desarrollar su identidad cristiana, un cierto circunloquio a primera vista, pero preciso, porque hay mucha gente trabajando allí que no es del Opus Dei. Yo, que no trabajo allí, pero soy del Opus Dei, la siento muy cerca, claro, y siempre he tenido mucha admiración por el nivel humano y académico que han conseguido, a pesar de tantas dificultades.
Ayer, cuando vi la noticia, me acordé primero de mis amigos del Departamento de Clásicas y luego de los que sigo de allí por sus blogs (¿deformación bloguera?).
Y ha sido un gran milagro que no haya muerto nadie, es un gran motivo para dar gracias. Y no deja de ser un buen cursus honorum: a uno no le hacen bueno el odio de los malos, pero por lo menos está claro que no es cómplice de ellos cuando se ve que le odian.
Y merece la pena echarle un vistazo al buen grupo de enlaces que han recopilado en Vagón-Bar.

jueves, 30 de octubre de 2008

Nubes de topónimos

Se está celebrando en mi Facultad un simposio sobre toponimia y cartografía y han puesto unos paneles muy buenos en un pasillo, con mapas, planos detallados, fotos aéreas de lugares de Galicia con topónimos digamos 'menores' (de sitios menores que pueblos e incluso aldeas), de esos que se están perdiendo a medida que se van muriendo los viejos.
El Simposio lo organiza el ILG (Instituto da Lingua Galega) de la Universidad. Tienen proyectos muy interesantes y muy trabajados (o muy interesantes porque están muy trabajados); aparte del de toponimia está por ejemplo uno bien curioso sobre apellidos con su distribución geográfica y otros sobre documentación medieval (y serán muy útiles en estudios lingüísticos e históricos). En eso son justo lo contrario de lo que están haciendo políticos, talibanes normalizadores y toda esa peña que tanto asco me da y que han hecho que mire el gallego como mínimo con prevención.
Bien, quedémonos en lo hermoso: en unos paneles tenían puesta en forma de nube de palabras los topónimos más usados de Galicia (por orden):

A Igrexa (Eirexa / Eirexe, variaciones a partir del latín Ecclesia), Castro, Outeiro, Vilar, Souto, Casal, Portela, Pazo, Vilariño, Torre, Ponte.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Redarguyo

Por seguir con la entrada (y los comentarios) de ayer; y para seguir preguntándonos si el arte puede reducirse a matemática, geometría, ritmo (y si eso se puede decir de la realidad en su conjunto) un texto de Introducción al cristianismo de Ratzinger (p. 131-2; ¡negritas mías!):
¿Es que puede el matemático, que estudia matemáticamente las cosas, encontrar en el universo algo que no sean matemáticas? ¿No habría que preguntarle mucho antes si ha / contemplado el mundo desde otro ángulo que el puramente matemático? ¿No tendríamos que preguntarle, por ejemplo, si al ver un almendro en flor, no le ha llamado la atención que gracias al trabajo conjunto de las abejas y el árbol, el proceso de fructificación no se realiza sino pasando por la floración, es decir, por esa increíble y superflua maravilla de lo bello, que a su vez no se puede comprender si uno no se implica y colabora en lo que ya es bello de por sí, aun sin nosotros? (...) El hombre que busque una visión del todo tendrá que decir: es indudable que en el mundo encontramos la matemática objetivada, pero no lo es menos que hallamos también la inaudita y misteriosa maravilla de lo hermoso. Digámoslo más exactamente: en el mundo hay fenómenos que se presentan como bellos al espíritu del hombre, de forma que puede afirmar que el matemático que los ha hecho posee una fantasía creadora realmente inaudita.

martes, 28 de octubre de 2008

Si fuera moderno (2 de 2)

Anti-Platónicos
Dejé esta entrada en el aire, porque quería acabar de contar aquel paseo moderno de hace unos días; pero ayer justamente estuve con un amigo en la Bodeguilla de san Roque, donde comimos unos spaguetti a la carbonara (para recordar) y una tixola de ovos e chistorra [=sartén de huevos y chistorra] de la que todavía no me he repuesto (ni emocionalmente ni en el estómago). Al salir, nos acercamos un poco -no mucho- y le enseñé de lejos las casas de la Caramoniña y el CGAC, no fuera a pegársenos algo, después de una agradable conversación antiplatón (caso de saber qué dijo en realidad Platón y qué pensaba en concreto, que esa es otra), en la que llegué a decir que todo es química -entiéndaseme, no todo-todo, pero estoy muy materialista con esto del tiroides y los análisis, aunque esto es pendular, ya se sabe, y es como las siete y media, que te pasas o te quedas corto.
Pero acabemos de contar primero aquel paseo por el parque de Bonaval de hace ya diez días por lo menos: los arces enanos, que vi una Erythrina Crista-Galli o en cristiano árbol de coral, que plantó allí el presidente de Uruguay (y recuerdos a los uruguayos) y que tenía unas flores rojas que parecían pendientes art déco.
Y que en el CGAC tenían expuesto a un platónico -que por eso he liado todo esto tanto: Waltercio Caldas, un brasileño de curioso nombre. Os podéis ambientar con un artículo en El País (con foto):


Y con un pretencioso artículo en ABC. Como se ve, todo es muy como para amantes de la geometría, el arte de formas, los dos planos que pasan a tres, las líneas:


'Rodin e Brancusi', se llama esto (foto enlazada de aquí). Había otro parecido con etiquetas de cristal soldadas también; apunté las más curiosas: Arp (=Hans Arp, eh), van Eyck, Watteau, Velázquez, Giorgione.

¿Y esto es el arte? Las formas geométricas, los cuadros en los que la representación desaparece (había unas Meninas pintadas pero 'sin figuras', una lámina cubierta de talco, otra tapada por una piedra, todo así, como en un ejercicio metódico de iconoclastia), esas instalaciones a base de paredes, cantos rodados, hilos de lana que caían del techo, tubos cromados (¡cómo les gusta lo cromado a los vanguardistas, no me lo explico!), cristal. Era como la galería de arte de la Academia de Platón (al menos, ya digo, en la versión vulgata de las ideas platónicas).

Y encajaba muy bien con lo que había estado leyendo, de una conferencia de Enrique Andrés Ruiz que me pasaron, fascinante, sobre todo en un apartado que comienza con eso de que la pintura es 'algo carnal' y lo enlaza con la Encarnación de Cristo, para mostrar a continuación que en Platón (y en Duchamp) y en los gnosticismos modernos hay otra cosa; y que la palabra 'figuración' forma parte del problema (como se ve muy bien en Waltercio Caldas).

lunes, 27 de octubre de 2008

Estructura en anillo

Con Jaime, camino de Pontevedra, saco el tema de la última carta del director de cine español; al menos ya se quitado la careta: menos mal; ya no jugamos al paternalismo o al basado en hechos reales o a la pedagogía -¡es por su bien!-. A mí se me escapa un calificativo poco caritativo con su madre, pero creo que exacto si se le aplica a él.
Pero para qué darle vueltas a eso: el día brillante en este otoño convertido en verano, con auroras de catálogo y cielo azul, muy azul, más que en el resto de España, sólo hace pensar en agradecer el poder vivirlo aquí en Galicia. Y los árboles que apenas amarillean y el campo verde.
Y en Pontevedra recogemos a Jesús y de ahí vamos a Marín a buscar a Raúl. Leo, que iba a venir también, llama para decir que tiene farruqueira (o algo así; busco en google ahora: furriqueira, eso; Jesús nos echó en cara que no supiéramos una palabra así, me sentí como el inglés que vive en la India colonial).
Y Raúl nos lleva por el lado de la Escuela Naval –aire La vida sale al encuentro o Botón de ancla, todo anclado en los 50- , por una carretera que bordea la costa: playas pequeñas, al fondo de la ría Poio, Combarro, quizá Sanxenxo, la marea alta, la playa de Aguete –decimos Ajete-. Y el semáforo que sólo se pone verde si sabes poner las ruedas en un sitio y la carretera que sólo saben los de Marín que es un atajo para otro sitio: ¡Galicia!
Y en el restaurante Lubina comemos peces: navajas, calamares. Yo rape de segundo, aunque no sé muy bien cómo es y me bloqueo cuando me preguntan cómo quiero que me lo cocinen. Y está bueno. Y las cervecitas y la conversación agradable y el buen tiempo y sus planes de trabajo y Guatemala. Y salen nombres (¡y hablamos bien de todos!): Antón, Efrén, José Antonio.
Y luego buscamos un sitio para tomar café y acabamos en Marín otra vez, en el muelle, al solecito. Y pedir que se pare todo, que no corra el tiempo, que sea todo así, calma, paz, silencio, sol, barquitos.
Y de vuelta en casa, por la noche, película de un director español: Fados, de Saura. Bonita, sobre todo las propias canciones, los fados; los mejores los de los viejos, pero todos cantan muy bien. Una vieja arrugada canta una letra casi como el poema de Safo.

domingo, 26 de octubre de 2008

Lambchop Blackbird

Me falta encontrar la letra, pero estoy fascinado por esta canción de Lambchop, del último disco OH (Ohio): Slipped, dissolved and loosed. No lo entiendo bien, pero creo que dice The blackbird sang the song to me (a veces me parece que dice: No blackbird sang a song to me). Creo que hay un referente que se me escapa, pero aún así es grande la canción, no me canso de oírla; Lambchop y Wilco son los dos grupos actuales (bien que talluditos) que más me gustan.
Aquí os podéis bajar la canción (por lo legal, en una entrevista en el Village Voice). Y en youtube hay, sin buscar mucho, hasta cuatro versiones distintas, todas fascinantes, aunque la mejor es la última, la del disco, con los coros, que le dan el último toque de perfección. Pero si os gusta la canción os gustarán todas.
1. Aquí una versión acústica que no se oye del todo bien



2. Otra también, grabada daquela maneira, en Lisboa:


3. Y otra cantando Kurt Wagner en una habitación de hotel, a pelo:



4. Y la del disco, con los coros:



sábado, 25 de octubre de 2008

Si fuera moderno (1 de 2)

Un paseo el domingo pasado -como si fuera moderno.
Por la ruela de la Caramoniña, enxebre a fuer de abandonada -una de las cuestas más tremendas de Santiago:

En un lado, en la milla de oro del arquitecto -Siza (repetid conmigo: ¡premio Pritzker!) por todos los lados (el CGAC, el parque de Bonaval)- están acabando unas viviendas de López Cotelo (ya le dieron el Premio de la bienal de Arquitectura por las casas de la vaquería del Carme de Abaixo).

Las vistas de la zona antigua tienen que ser espectaculares y las casas son exclusivas, únicas -¡todas distintas!- con todo ventanales, paredes de cristal y pequeñas vigas metálicas que sustentan el techo.

Si tenéis pasta y queréis comprar una podéis ver todos los detalles en la web de Otero Pombo: planos, fotos, plantas. Y digo yo que los de Otero Pombo podrían pagarme con una de las casas, por esta publicidad que les hago.
Y que conste que yo lo conté primero: dentro de unos meses estará en todas las revistas de arquitectura, ya veréis.
Y de allí salí a la costiña do Monte (qué nombres maravillosos tenemos en las calles de Compostela) y a la entrada del parque de Bonaval (de ¡Siza!) se veía el monstruo de Eisenman (la ciudad de la cutura, ja, ja, qué nombre, mejor que llamarlo el engendro de Fraga, o el tragadineros de Galicia o el monstruo elefantiasico o yo qué sé).

viernes, 24 de octubre de 2008

Justo hoy

Justo hoy, a punto de acabar la Introducción al cristianismo de Joseph Ratzinger* (gran libro, lo recomiendo vivamente, aunque tiene partes un poco difíciles y el nivel en general es alto, no es muy divulgativo, en el sentido más simplón de la palabra) me encuentro esto (p. 285-6):
El símbolo [=el Credo] no dice que la Iglesia es 'santa' porque todos y cada uno de sus miembros sean santos, es decir, personas libres de pecado. Eso ha sido un sueño permanente en la Iglesia, pero que no se refleja en el símbolo, y muestra el anhelo constante del hombre de que se le dé un cielo y una tierra nuevos que en este mundo no puede alcanzar. Las críticas más duras que se hacen a la Iglesia de hoy nacen veladamente de ese sueño. Mucha gente se siente defraudada, dan un portazo y tildan a la Iglesia de mentirosa.
(...) La nueva alianza ya no reside en el cumplimiento mutuo [entre Dios y el hombre] del pacto, sino que es un don de Dios, una gracia que sigue ahí a pesar de que el hombre sea infiel. Muestra cómo es el amor de Dios, un amor que no se deja vencer por la incapacidad del hombre, sino que siempre es bueno con él, lo acepta continuamente como pecador, lo transforma, lo santifica y lo ama.
(...) Lo que en [la Iglesia] está presente, lo que, con un amor que raya la paradoja, elige una y otra vez como recipiente de su presencia las manos sucias del hombre, es realmente la santidad del Señor. (...) La emocionante amalgama de fidelidad de Dios y de infidelidad del hombre que caracteriza la estructura de la Iglesia, es también la dramática figura de la gracia por la que se hace realmente visible, en el curso de la historia, la realidad de la gracia como perdón de lo que en sí mismo es indigno. Podríamos decir que, en su estructura paradójica de santidad y pecado, la Iglesia es, en este mundo, la figura de la gracia.
*Joseph Ratzinger, Introducción al Cristianismo. Lecciones sobre el credo apostólico, 11ª ed., Salamanca, Sígueme, 2005, p. 285-6 (negritas mías)

jueves, 23 de octubre de 2008

Técnica mixta

En la papelera de mi habitación, de diseño (es de plástico blanco; y es de oír el horrísono ruido que hace si la arrastras), dos pétalos rosas que se habían caído de la rosa del jarrón de al lado de la Virgen (que esta mañana parecían rojos), una tarjeta de embarque de Iberia con el destino borrado, un prospecto de Frenadol y la cuartilla doblada en la que fui apuntando las páginas del libro de Ker que me parecían interesantes.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Con/ciertos burgaleses

No hago publicidad en el blog, porque no ganaría dinero y porque no puedo controlar la que saldría anunciado en él si usara programas como adsense de google. Pero sí que puedo hacer publicidad gratuita (a cambio de un disco que me van a mandar) de los conciertos de este año que organizan mis hermanas y mi cuñado:



Y los datos generales están aquí. Y El programa detallado lo tenéis aquí (en pdf).
Y esta vez, además, podéis oír una entrevista [directamente pinchando aquí o indirectamente: guardando el archivo mp3 usando el menú que se abre con el botón derecho del ratón y pulsando 'guardar archivo como' o similar], durante la primera media hora del programa, de mi cuñado, Antonio, con el mítico Ramón Trecet, en Diálogos 3; y entre frase y frase van poniendo música de la que se va a oír en el ciclo; mi cuñado no es de muchas palabras (es de Burgos y además con orígenes de Sanse, para rematar) pero ya lleva montando un buen montón de conciertos con su mujer (mi hermana), su cuñada (mi hermana mayor) y un amigo, y todo por amor al arte, que ya hay que ser ingenuos, pero por eso son tan majos y estoy tan orgulloso de ellos.
En cambio mi hermana pequeña, mi madre y yo somos más de la facción familiar 'no meterse en líos en la medida de lo posible', pero les apoyamos, claro está, admirados sobre todo de que se metan en esos jardines sin que nadie les obligue.

martes, 21 de octubre de 2008

Me aireo

Quedamos en Cervantes. Otra vez se demostró lo buena gente que es la que visita este blog: no nos conocíamos de nada más que de este lugar virtual, algunos correos y también de visitar yo su blog (excelente: ¡del top gallego!) y resultó, en el mundo real -como es ya experiencia gozosamente repetida- una gran persona. Y puesto a darlo todo en este tema de la captatio benevolentiae de los que os pasáis por aquí, pues que qué gente más buena me lee, es increíble esto. Y que espero repetir la prueba con más gente de la que pasa por aquí y que ahora o en el futuro se materializará en un ser real, con sus defectos, tartamudeos, gordos quizá como yo ahora (o no), un no saber qué decir al principio o todo lo contrario.
Y este amigo venía con un amigo, los dos de arte, con la carrera fresca y muchas ganas de entender qué es eso en lo que se metieron, si lo que les dijeron en clase es la última verdad o todo es una gran mentira. Por eso iban, como yo, con curiosidad a la presentación del Manifiesto hartista, aunque con prevenciones, que no quedaron desterradas porque el misterio del arte no se resuelve en un manifiesto, por sensato que sea.
Y de camino me quisieron enseñar una vista de la Catedral distinta, desde el estudio de una amiga en la rúa Nova, pero la amiga no estaba y me quedé con las ganas, que uno no acaba de perderlas de verla desde todos los puntos de vista, tan secreta y varia es. Y nos cruzamos con el mismísimo Patxi López y yo hice como si me pareciera normal.
Y llegamos al sitio donde tenían el acto. Había diez personas; pasaron cinco minutos y ya hubo una mínima masa crítica: 25, vamos a poner. Había varios medios de comunicación, fotógrafos que entraban y salían, preparativos de unos premios de rock en el pasillo, niños que chillaban de una manera inenarrable junto a la puerta (problemas de organizar algo en un centro sociocultural).
Leyeron el manifiesto: yo quería pensar que el griterío infernal era de los demonios, que se revolvían al descubrirse su impostura.
Leyeron El traje nuevo del emperador, de Andersen. Maravillosos dibujos de una de las firmantes del manifiesto. Pequeño debate; yo me había planteado sacar a colación los nombres de Ramón Gaya, Enrique Andrés Ruiz y Andrés Trapiello, pero en aquella baraúnda mejor pasar a la performance final: tortillas y vinito consumido en alegre compañía.
Saludé a dos de los firmantes del manifiesto. Muy buena gente. Me volvieron a sacar el tema del latín, que a mí ya me aburría (hasta el día siguiente, que me cabreé al leer la noticia de La voz de Galicia; al final lo han corregido en el manifiesto, se lo agradezco).
Y a la salida, los del concurso de rock se estaban pimplando unos pinchos de diseño (a cuenta de todos los contribuyentes) y no parecía que el mundo hubiera cambiado: seguía igual que antes.

domingo, 19 de octubre de 2008

Faces de Dios

Después del nombre Pimpollo (deslumbrante la explicación de que Dios crea todo el Universo para preparar la venida de Cristo), en el nombre Faces de Dios tampoco se queda manco fray Luis. Sólo dos pasajes*:

1. p. 61: Y comencemos por el cuerpo [de Cristo], que es lo primero y más descubierto. En el cual, aunque no le vemos, mas por la relación que tenemos dél, y entretanto que viene aquel bienaventurado día en que por su bondad infinita esperamos verle amigo para nosotros y alegre, así que, dado que no le veamos, pero pongamos ahora con la fe los ojos en aquel rostro divino y en aquellas figuras dél, figuradas con el dedo del Espíritu Santo, y miremos el semblante hermoso y la postura grave y suave, y aquellos ojos y boca, ésta nadando siempre en dulzura, y aquéllos muy más claros y resplandecientes que el sol, y miremos toda la compostura del cuerpo, su estado, su movimiento, sus miembros concebidos en la misma pureza y dotados de inestimable belleza. [y leed la traducción que hace a continuación del Cantar de los Cantares]

p.65 Él dice de sí que es manso y humilde, y nos convida a que aprendamos a serlo dél. Y mucho antes el profeta Isaías, viéndolo en espíritu, nos le pintó con las mismas condiciones, diciendo: «No dará voces ni será aceptador de personas, y su voz no sonará fuera. A la caña quebrantada no quebrará, ni sabrá hacer mal ni aun a una poca de estopa que echa humo. No será acedo ni revoltoso.» Y no se ha de entender que es Cristo manso y humilde por virtud de la gracia que tiene solamente, sino, así como por inclinación natural son bien inclinados los hombres, unos a una virtud y otros a otra, así también la humanidad de Cristo, de su natural compostura, es de condición llena de llaneza y mansedumbre. (...) El cual, con ser tan manso (como la enormidad de nuestros pecados y la grandeza de los perdones suyos -y no sólo de los perdones, sino de las maneras que ha usado para nos perdonar- lo testifican y enseñan) es también tan alto y tan grande como lo pide el nombre de Dios (...). Y juntamente con esta inmensidad de grandeza y celsitud [=excelsitud] podemos decir que se humilla tanto y se allana con sus criaturas, que tiene cuenta con los pajaricos, y provee a las hormigas, y pinta las flores, y desciende hasta lo más bajo del centro y hasta los más viles gusanos. Y, lo que es más claro argumento de su llana bondad, mantiene y acaricia a los pecadores, y los alumbra con esta luz hermosa que vemos; y, estando altísimo en sí, se abaja con sus criaturas, y, como dice el salmo, estando en el cielo, está también en la tierra.

*Como siempre cortopego de aquí, corrijo el texto con la edición recentísima de San José Lera -salvo en los pronombres personales referidos a Dios, que mantengo en mayúscula- y pongo en negrita lo que más me asombra, con admirar todo lo que escribe fray Luis en este libro.

sábado, 18 de octubre de 2008

De bautizo

El sábado pasado nos juntamos padres, padrinos, abuelos y amigos para el bautizo.
Y yo conocí a Andrés mientras los demás no podían contener la emoción de no saber si iba a llegar al fin el cura o no: siempre quedaba la opción de bautizarle cualquiera de nosotros, para lo cual bastaba con poner a la criatura en peligro inmediato de muerte.
Preferimos esperar; y llegó al fin el cura y en la iglesia de las Mercedarias, bajo una cúpula muy bonita con adornos de hojas, pudimos asistir al bautismo, con un rito intenso y breve, maravilloso, que se me hizo muy corto: daba ganas de pedir la moviola, para fijarse despacio en el óleo, la vela, la vestidura blanca que le pusieron, el agua sobre su cabeza -no lloró, estuvo muy tranquilo en brazos de su madre-, las oraciones, invocaciones y el símbolo de la fe.
Y luego salimos todo contentos, cruzamos por la puerta de Mazarelos, y tuvimos una comida que yo creo que recordaremos todos dentro de unos años, y sonreiremos al recordarla y Andrés nos mirará y pensará: ¡estos viejos otra vez en plan revival, acordándose del bautizo!
Al acabar la comida, los amigos de mi amigo cantaron a capella una canción: fue un momento como del final de El festín de Babette o de la cena de Dublinenes. Antes habíamos estado hablando -¡y estábamos tan de acuerdo!- de la necesidad del trabajo constante para el arte, algo que afirmaba uno -que se dedica a la guitarra clásica- y corroboraba el otro -que se dedica a la novela-; los dos hacían también grandes elogios de Madrid, a donde se han trasladado, igual que otro amigo suyo -en el otro extremo de la mesa, un poco excesivo de gestos, un poco Fellini, un poco Mastroianni, riéndose siempre pero con ese poso de tristeza que me dicen que se ve sobre todo en su poesía- y donde han encontrado posibilidades que en la provincia no veían.

viernes, 17 de octubre de 2008

Manifiesto hartista

El otro día vi en Art234 la noticia de un manifiesto ¿otro?, el del Hartismo; me picó la curiosidad y lo leí un poco por encima, con sorpresa, algún desacuerdo y al final con gran alegría, por la ilusión que se veía de fondo (los que lo habían hecho se ve que creían en lo que decían, algo que ya es de admirar) y porque decían verdades como puños.
Yo les escribí para congratularme por su manifiesto y decirles que en general me había interesado mucho, aunque había cosas con las que no estaba de acuerdo, como la del latín. A diferencia de tanta gente, me contestaron rápido pidiéndome sugerencias, y eso ya sí que me asombró.
Bien, yo os animo a leer aquí tal cual el manifiesto. Y ayer el propio Nes recogía una lista de faq sobre el manifiesto que también es muy recomendable.
Yo voy a poner aquí el manifiesto entero, resaltando en negro lo que más me ha gustado y con comentarios en rojo y entre corchetes, por si les sirve de algo.
Y esta noche espero estar en la presentación (Centro Cívico del Ensanche, cerca de la plaza Roja, a las 8 de la tarde).
MANIFIESTO HARTISTA
Contra el anti-arte, el conceptualismo, la impostura y el culto al artista ególatra.
El arte es [tendencialmente] de [¿para?] todos.

Estamos HARTOS del arte oficial. Ese arte, sus artistas y su entorno se han vuelto tan soberbios, tan vanidosos, que creen vivir por encima del mundo, ocupados sólo en mirarse el ombligo, y debatir sobre el sexo de los ángeles. Aquí abajo, los hartistas trabajamos con nuestras manos, en y para [yo quitaría el 'para'] el mundo real, haciendo del arte nuestro día a día y buscando en él nuestro sustento. El Hartismo es una apuesta por la humildad, la honestidad y la sencillez. Para los hartistas el arte es una profesión más, ni divina [pero siendo una profesión, como lo es -y me alegra que lo digáis-, es algo más, no sé qué, pero algo más] ni especial, y como en cualquier otra profesión la excelencia se logra sólo tras años de práctica seria y continuada.
Estamos HARTOS de elitismo, de que el arte sea sólo para unos pocos privilegiados. Queremos que el arte sea devuelto al público, a las calles [pecáis de ingenuos y no sé si de un poco demagogos; Horacio en buen latín: odi profanum vulgus]. Que salga de su encierro e impregne de nuevo la vida cotidiana, embelleciendo cornisas, farolas, rótulos... [de todo el arte del siglo XX-XXI, el diseño a veces ha sido el lugar donde se ha refugiado la belleza] Rechazamos las galerías y museos elitistas del arte oficial, a los que nadie entra; salas vacías e impolutas, como templos de un dios inaccesible. Queremos salas acogedoras, con asientos cómodos donde ver los cuadros de cerca, charlando tranquilamente mientras se toma un café.
Estamos HARTOS de dejar que sólo opinen gurús y “expertos” [lectura recomendada: Ramón Gaya, Naturalidad del arte y artificialidad de la crítica]. El Hartismo anima al público a que opine libre y sinceramente sobre arte, y más sobre el arte actual. Porque el arte es de todos, también de quienes lo pagamos con nuestros impuestos [otra vez una cierta demagogia y un cierto populismo]. La mayor parte de las personas se ríen en confianza de los estrambóticos montajes que el Poder presenta como arte. ¿Por qué hacerlo sólo en privado? Riámonos abiertamente del arte oficial, de las cosas pretenciosas, ridículas y huecas que las pretenciosas, ridículas y huecas mentes de comisarios, artistillas y políticos nos presentan como Arte con mayúsculas. [Humildemente, lo he intentado hacer en este blog]
Estamos HARTOS de oír una y otra vez la consigna interesada de que el arte ha muerto, la pintura ha muerto. La evidencia es otra; lo que vive pese a todas las dificultades, pese al ninguneo de que es objeto, es la pintura. En cambio, lo que necesita inyecciones constantes de dinero público para sobrevivir son las “modernas” manifestaciones del arte oficial. Los hartistas estamos hartos de que el dinero público se destine a sufragar actividades extravagantes, propias de una atracción de feria, que avergüenzan a la mayoría de la población, que es quien las paga, y no gustan a nadie. Actividades y actitudes que están logrando desprestigiar al arte actual y a los artistas que queremos practicar nuestra profesión con seriedad.
Estamos HARTOS del anti-arte. Partiendo de una idea jocosa de Duchamp en determinado momento histórico, el anti-arte ha llegado a ser el nuevo academicismo, el nuevo arte oficial. Justo el enemigo contra el que se acuñó el término. El propio Duchamp rechazaba que sus Ready-Made se tomasen como arte... nosotros preferimos creer a Duchamp que a sus exégetas
[Duchamp -no tengo ni idea, nunca me ha interesado- lo veo no como víctima, sino culpable, pero corregidme si me equivoco].
Nada tendríamos contra el anti-arte si no fuera por un pequeño detalle: el anti-arte no quiere convivir con el arte; tiene como propósito su negación, y necesita exterminarlo para poder ocupar su lugar [¡muy bien!]. Los anti-artistas saben que si hay arte cerca nadie presta atención al anti-arte: ante un cuadro y una lata de caca la gente normal suele preferir el cuadro. Por eso, los anti-artistas necesitan a toda costa convencernos de que la pintura no vale, de que hay que despreciarla, exterminarla o al menos arrinconarla en un lugar olvidado para que así podamos valorar como si fuera arte lo que ellos “hacen”. Por eso gastan tanta tinta y saliva en discursos. Tienen largos y enrevesados discursos sobre muchos temas: sobre la muerte del arte, sobre lo desfasada que está la pintura, sobre lo superada que está la belleza... Tras casi un siglo desde su primera aparición, el anti-arte prácticamente ha monopolizado la atención mediática, invade las escuelas y desvía hacia sí la mayor parte del dinero público invertido en las artes. Poco a poco está logrando su objetivo: va arrinconando al arte, suplantándolo en todas sus facetas: artistas, obras, salas, críticos... todo tiene su versión anti-artística que sustituye a su equivalente artístico. Los hartistas estamos hartos de este crimen tolerado y hasta alentado por la oficialidad, y denunciamos esta suplantación parasitaria. El Hartismo es un movimiento anti-anti-arte. No es posible convivir armoniosamente con un cáncer agresivo, que te devora desde dentro; es necesario luchar contra él, encontrarlo, aislarlo y extirparlo para que no siga avanzando y llegue a matarnos. No obstante, el Hartismo, como muestra de buena voluntad, está abierto a recibir a los anti-artistas que quieran reciclarse, aprendiendo técnica e intentando ser sinceros por primera vez en su vida.
Estamos HARTOS del conceptualismo. Todo el mundo tiene miles de ideas cada día, muchas de ellas geniales. Nada más corriente que tener ideas. Lo que distingue al artista es la capacidad de sacar partido a las ideas creando obras valiosas de por sí. La idea es un pretexto para llegar a una obra, y no al revés.
Estamos HARTOS de que cualquier cosa se nos pueda presentar como arte. Si algo necesita estar expuesto en una galería y necesitamos que además nos expliquen una serie de ingeniosas historias para que podamos entenderla y considerarla como obra de arte, es que eso no era arte, sino una refinada tomadura de pelo. Una lata llena de caca es tan sólo una lata llena de caca, por más filosofías de andar por casa que la adornen.
También rechazamos enérgicamente la idea de que el proceso es más valioso que la obra, de que sólo el valor “performático” constituye el hecho artístico. Es evidente que todas las artes tienen un proceso, y hasta un rito. Incluso el dueño de un bar que, aburrido, hace una tortilla de patatas, sigue un proceso fascinante y no exento de ritual. Pero el proceso, el rito, sólo tiene sentido porque al final se llega a un resultado. Nadie se come el emocionante proceso de preparación de la tortilla, sino la tortilla.
Estamos HARTOS de que se utilice la originalidad, la novedad o “modernidad” como patrones con los que medir el valor de las obras de arte y los artistas [¡bravissimo!]. Conceptos entendidos de forma perversa y profundamente estúpida, como valores absolutos, cuando dependen totalmente de la cultura -o mejor, incultura- de quien observa. Pero a pesar de su obsesión por lo nuevo, paradójicamente, el arte oficial está llegando, como la moda, a una reiteración grotesca de formas, maneras e ideas que insulta a la inteligencia. Porque el arte de vanguardia es como como el latín, una lengua muerta [yo propondría cambiar el ejemplo por el esperanto; el latín es ahora una lengua muerta, pero no lo fue en su mejor momento e incluso en la edad Media y el Renacimiento hay textos maravillosos]. Se inventa siguiendo reglas que ya no reciben el impulso vital de quienes la crearon. Una vanguardia de laboratorio, hecha por expertos a imagen de la que se conserva disecada en libros y museos. Los grandes gurús del arte oficial dan el certificado de novedoso, atrevido, transgresor o rupturista tan sólo lo que siga alguna fórmula vieja, comprobada infinitas veces, que respeta los cánones de lo que debe ser la vanguardia, sin apartarse de la norma ortodoxa. ¡Nuestros vanguardistas actuales son tan casposos y carcas como si hubieran nacido realmente en 1900!
Estamos HARTOS de la importancia que se le da a los estilos, a los -ismos. Pintar es un acto personal y cada persona es única. Las etiquetas son sólo una manera de ordenar el conocimiento que la Historia del Arte construye, y a los artistas deberían importarnos bien poco. Creemos que lo importante no es pintar según un estilo u otro, sino hacerlo “con estilo”, es decir, bien [no acabo de ver el 'es decir' de esa frase; bibliografía que recomiendo para superar ese 'es decir': Velázquez, pájaro solitario, de Ramón Gaya ].
Estamos HARTOS de que los que no utilizan sus manos se autodenominen artistas. Para ser artista hay que pintar, esculpir, dibujar... no basta con pensar. Ya nos hemos cansado de los caraduras que no dan un palo al agua y se convierten en artistas por la Gracia Divina o por la del gurú de turno ¡El arte para quien lo trabaja!
Estamos HARTOS de trascendentalismos. Los hartistas pintamos porque pintar es lo importante. Pintar no necesita sesudas justificaciones ni excusas. Es una necesidad y un placer. Sólo dibujar y pintar día a día nos hace artistas. A los que tienen dudas sobre este particular los animamos a dedicarse a otra profesión, hay gran demanda de charlatanes entre los políticos y los vendedores.
Estamos HARTOS del desprecio a la tradición. Porque el ser humano construye siempre a partir de lo conocido. Rechazar la tradición artística es rechazar la posibilidad de innovación, al rechazar toda referencia, todo apoyo; los hartistas no somos tan estúpidos. Nuestro movimiento no es una vanguardia, pero tampoco una contravanguardia. Los avances aportados por las vanguardias históricas ya han sido integrados en la tradición pictórica hace décadas por artistas de talento. Esta tradición, enriquecida por aportaciones vanguardistas, constituye la base de nuestra cultura artística común y nuestro acervo técnico actual.
Estamos HARTOS de la visión sesgada que se está dando de la historia del arte del siglo XX (y XXI). Es necesario, por el bien del arte y la dignidad de la profesión del historiador del arte una revisión crítica y en profundidad de los postulados sobre los que descansa el relato histórico. Creemos que la Crítica de Arte, con sus teorías vistosas pero interesadas, ha logrado someter no sólo a los artistas, sino a la misma Historia del Arte: se sigue sobrevalorando la importancia de las vanguardias del siglo XX, minimizando el hecho de que se han agotado y muerto en seguida y han sido resucitadas y mantenidas con vida artificialmente. La evidencia documental es apabullante, tan sólo es preciso que los historiadores hagan el trabajo pendiente, registrando los cientos de pintores notables que han estado trabajando e influyendo en sucesivas generaciones de pintores figurativos hasta nuestros días, sin alinearse exactamente con vanguardia alguna.
La historiografía oficial, que se plantea el arte del siglo XX como una sucesión vertiginosa de movimientos vanguardistas cada vez más extremos es forzada, artificial. Se basa en una ideología (el vanguardismo) y no en la narración objetiva de los hechos. Hay tantos artistas “fuera de su época” que todo este modelo teórico se desmorona. Ben Shahn, Hopper, Balthus, Guttuso, Hockney, Freud, Kitaj... figuras importantes [este es el punto que menos me gusta de todo el manifiesto; de los pintores que citan sólo conozco a algunos, pero no me convencen: ni Hopper, ni Balthus, ni Hockney ni Freud; la cuestión no es figurativo / no figurativo] suelen quedar aisladas como individualidades frente a la vanguardia dominante de su tiempo, pero en realidad ellos y sus seguidores son lo vivo, lo dominante, frente a un arte oficial cada vez más aislado y muerto.
Estamos HARTOS de que se desprecie y extirpe siempre la belleza de todo discurso pretendidamente artístico. Para el Hartismo la belleza es el objetivo último del arte. Rechazamos la pobreza formal del arte oficial, y el esteticismo inverso que hace del cutrerío y la fealdad infinita la máxima aspiración. Esto no significa que nuestro arte se base en viejos esteticismos revenidos, ñoños, cursis. Los temas crudos y desagradables también tienen cabida en el arte hartista [no es cuestión de temas, sino de mirada: cf. El niño de Vallecas de Velázquez]. Es la preocupación por lograr una forma armónica, bien construida, lo que los hartistas consideramos principalmente búsqueda de la belleza.
Estamos HARTOS del rol asignado al artista de hoy. La pomposa gloria vana, los premios, las bienales, los catálogos y la adulación, constituyan el objetivo vital del artista oficial. Gente sin vocación, sin oficio, con una vida volcada en los actos sociales, lejos del placer de dibujar, del misterio de la pintura, del descubrimiento de nuevos mundos en su interior. Lejos, en definitiva, del olor y el tacto de los materiales del taller. Por el contrario, el éxito para un hartista es poder levantarse cada mañana y pintar [aquí es donde chirría un poco lo de hacer un manifiesto; es comprensible que lo hagáis, pero vuestra obra pictórica saldrá adelante con vuestro trabajo; de todos modos os agradezco mucho vuestro esfuerzo por agitar conciencias].
Estamos HARTOS del sistema actual de enseñanza en muchas de las escuelas de arte oficiales. El aprendiz de artista necesita más la práctica que la teoría, pero a nuestros jóvenes se les llena la cabeza de palabrería hueca e inútil, descuidando sin querer -o a propósito- la enseñanza técnica y la práctica extensa que permitirían desarrollar sus habilidades. No entendemos que se niegue a los estudiantes ese derecho. Reivindicamos el valor del dibujo y específicamente el dibujo del natural como base de todas las artes visuales.
Estamos HARTOS de la fascinación por las nuevas tecnologías. Los nuevos materiales y técnicas, las tecnologías informáticas o audiovisuales no nos apabullan ni deslumbran, simplemente son parte de la realidad de nuestros recursos actuales, y los utilizamos con normalidad como una herramienta más. A más de un siglo de distancia de la primera película, a más de 40 años del primer ordenador, es una verdadera estupidez seguir babeando por descubrir que el vídeo o la informática existen. Estamos hartos de que esta fascinación bobalicona por el medio o la técnica utilizada cieguen el sentido crítico de todos, haciéndonos tragar bodrios infumables en aras de la supuesta novedad o ingeniosidad del medio utilizado.
Estamos HARTOS de que la pintura sea el cajón de sastre donde meter cualquier cosa. Continuamente se nos presenta como arte plástica -pintura- la escenografía, el teatro, la fotografía, el cine... siempre que su calidad sea pobre o nula, pues cuando son buenos esas artes las reclaman para sí. Con la excusa de que “hay que abrir fronteras”, nos hemos dejado robar el terreno y hasta el nombre: ¿cuántos concursos y salones de pintura han premiado instalaciones, performances, fotos, vídeos? Recuperemos para la pintura sus lugares y usos naturales.
Estamos HARTOS de “nuevas propuestas”. El nacimiento de verdaderas nuevas artes será siempre bienvenido, pero no hay razón objetiva para multiplicar las categorías, creando nuevas artes como “performance”, “instalación” o “videoarte”: entes borrosos que nunca terminan de independizarse del seno de las artes plásticas tradicionales. Cuando algo realmente nuevo llega -como en el siglo pasado el cómic o el cine- se abre paso por sí mismo, sin deber su existencia a una indefinición nebulosa. En su mayoría estas supuestas nuevas artes son maneras de esconder la incapacidad de crear buen teatro, buena escenografía, buen cine o en definitiva, buena pintura.
Estamos HARTOS de que se siempre se nos tache de minoría. Aunque los fundadores del Hartismo somos gallegos, el Hartismo es una tendencia con vocación universal. No somos cuatro locos aislados en el noroeste peninsular contra la tendencia general; realmente, la mayor parte de la gente piensa como nosotros [el problema no es lo que piensa la mayoría].

Nuestro movimiento está afiliado al Movimiento Stuckist (www.stuckism.com), que lleva desde el año 1999 contestando al arte oficial y hoy está presente en 40 países, con más de 160 sedes repartidas por todo el mundo. El hartismo incluye a todas las artes y a todos los aspectos de la cultura, aunque comience como la revuelta de unos pintores.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Blogs gallegos

Ayer se me ocurrió pensar en que había muy buenos blogs que se escriben en su totalidad o en parte desde Galicia.
Y qué equipazo sale, no sólo para ganar la Liga, para la Champions le veo yo posibilidades:

Al hilo de los días
Art234
Biólogo y becario
Enrique Dans
Efímera
Internet Política
Mi cama es una barca
Microsiervos
No a todo
Periféricos
Sete días
Un hombre sentado en una silla
Vagón bar

Y mientras, en la cultura oficial de Galicia, reinan en El País dos tontos muy tontos, se sigue haciendo homenajes a insignes galleguistas bien muertos y los tres tontos (me refiero, claro, a Touriño, Quintana y Feijoo) discuten cuál de ellos es más galleguista (y lo discuten en un gallego que es una continua patada al gallego oficial, al gallego normal de la gente y al castrapo).
Y mañana intentaré ir (en el Centro Cívico del Ensanche, al lado de la Plaza Roja, a las 8 de la tarde) a la presentación del manifiesto del hartismo, otra cosa que se mueve (al margen de la cultura oficial) en Galicia.

martes, 14 de octubre de 2008

¡Tan contento!

Tenía esta mañana a última hora consulta con el doctor Cabezas; hace diez días me habían dado los resultados de la gammagrafía: todo bien, me había dicho con una sonrisa la doctora Tubull (creo que se llama así; otras veces estaba con el doctor Rey, que un día me hizo una demostración de cómo sabía escribir al revés), a mí que había estado temblando de miedo a la puerta de su consulta en el servicio de medicina nuclear hasta un minuto antes, por si todo se torcía y el cáncer de tiroides resurgía de sus cenizas. Y hoy el doctor Cabezas, que tira más a amarrón que a optimista -y se lo agradezco- me ha confirmado que todo va bien; habrá revisiones futuras, pero va todo bien; tendré que hacer deporte o andar o hacer algo -he ancheado mucho-, pero todo va bien.
Y es momento de acordarse también con agradecimiento del doctor Iglesias Losada, que me echó una bronca hace ya más de año y medio por no haber ido a consulta por aquel bultillo del cuello; de la doctora Míguez, que me dijo con serenidad y fortaleza que tenía cáncer de tiroides pero que no tuviera miedo -¡y qué bien me lo dijo; en ninguna película lo saben decir tan bien!-; del doctor Puñal, que me operó dos veces, y del doctor Paredes, que me animó tanto. De todos los que trabajan en el Clínico Universitario de Santiago ¡grandísimos profesionales, grandes personas!; y de los médicos y trabajadores de la Clínica Universitaria de Navarra, cuando fui a una consulta para pedir una segunda opinión.
Y del cariño que me ha rodeado en este año y medio de miedos, mal humor, cansancio y un poquito de dolor -pero nada comparable con tantos que sufren tanto-: mi madre, mis hermanas, toda mi familia, los que vivían conmigo en la Estila, los que están conmigo ahora, mis amigos, vosotros.
Y ahora Ecco il sole, ch' esce dal mare, / e più chiaro che non suole, / smalta i prati, colli indora. Ma chi sa che di quel Sole, / ch' oggi in vita ha da tornare, /questo sol non sia l'aurora.
Qué contento estoy, queridos amigos míos. Y qué alegría poder contároslo aquí.
[Background: primeras pruebas, primera operación, lo cuento de miedo, segunda operación, el yodo radioactivo, la penúltima gammagrafía]

lunes, 13 de octubre de 2008

Aurora y María

Parece mentira, pero con esta son 27 entradas las que le dedicamos ya a la Aurora en este blog (y que siga la fiesta, que aquí no voy a hacer lo de la closure).
Yo, como amo lo pagano (pero no lo paganizante) y lo cristiano, me he llevado hoy un (otro) alegrón al acabar el capítulo de Pimpollo de De los nombres de Cristo y encontrarme la Aurora, pero la bíblica, que resulta que es María [como otras veces, copio el texto de aquí y lo corrijo mirando la edición de San José Lera; y aparte pongo en negrita lo que me llama más la atención]:

«En resplandores de santidad del vientre y del aurora, contigo el rocío de tu nacimiento» [Sal. 109.3]. En las cuales palabras, y no por una dellas, sino casi por todas, se dice y se descubre este misterio que digo. Porque lo primero, cierto es que habla en este Salmo con Cristo el Profeta. Y lo segundo, también es manifiesto que habla en este verso de su concepción y nacimiento, y las palabras «vientre» y «nacimiento», que, según la propiedad original, también se puede llamar «generación», lo demuestran abiertamente.
(...)

Lo que luego se sigue de «aurora» y de «rocío», por galana manera declara lo mismo. Porque es una comparación encubierta, que, si la descubrimos, sonará así: en el vientre -conviene a saber, de tu madre-, serás engendrado como en la aurora, esto es, como lo que en aquella sazón de tiempo se engendra en el campo con sólo el rocío, que entonces desciende del cielo, y no con riego ni con sudor humano. Y últimamente, para decirlo del todo, añadió: «conmigo el rocío de tu nacimiento.» Que porque había comparado al aurora el vientre de la madre, y porque en el aurora cae el rocío con que se fecunda la tierra, prosiguiendo en su semejanza, a la virtud de la generación llamóla rocío también.

Y aquí tenéis un antecedente claro del villancico caído se le ha un clavel / hoy a la Aurora del seno.
Y claro, los que querrían un Renacimiento pagano (o al menos heterodoxo), se encuentran con que fray Luis defiende la virginidad de María con textos del antiguo Testamento y que la identifica con la Aurora (pero la bíblica) y no les gusta el Renacimiento español y dicen que aquí no hubo.

viernes, 10 de octubre de 2008

Museos nacionales de Eslovaquia

Veo que los anglosajones usan mucho el concepto de closure y el verbo move on. Supongo que ya es tiempo de hacer yo eso con Eslovaquia, cerrar ese capítulo y avanzar hacia otros campos, que llevo ya casi dos meses hablando de ello y el visitante ocasional se puede preguntar: y este tío ¿por qué cada cierto tiempo se pone a hablar de Bratislava? Cerremos, pues, el capítulo, ay, tan gustoso, y avancemos a otras cosas.
Casi al final de los días en Bratislava fui al Museo Arqueológico: me salté una exposición de arte egipcio (todavía no sé muy bien por qué me interesa tan poco la cultura egipcia) y me fui a la colección permanente; habida cuenta de que Eslovaquia estaba en el territorio conocido como Barbaricum, casi todo lo que tenían era de los pueblos que fueron pasando por allí (germánicos -los marcomanos, esos con los que luchaba Marco Aurelio en Gladiator, celtas, eslavos, húngaros) y los objetos romanos de lujo que compraban al otro lado del limes. Bien, estaba bonito.
Allí al lado se apelotonaba también en dos salas el Museo de los alemanes de Eslovaquia ('alemanes de los Cárpatos'), que daba muchísima pena: llamados esos alemanes en la Edad Media a trabajar allí, la progresiva nacionalización-compartimentación-rebanamiento del que había sido imperio austro-húngaro les dejó en situación extraña: de un imperio multinacional y multilingüístico pasaron en el XIX y XX a estados basados en la pureza linguística nacional donde los que habían vivido allí tan contentos se convirtieron en minorías. Y para rematarlo, se echaron en brazos de Hitler (como los de los Sudetes, en Chequia). Y luego las represalias después de la Segunda Guerra Mundial, con episodios tristísimos de matanzas de gente pobre, desarbolada, exiliada a Alemania y vuelta a su pueblo para encontrar allí que en realidad -pobres antes y después- eran ahora verdugos que tenía que pagar. Los pocos que quedan intentan mantener el recuerdo de lo poco que queda.
Y también allí, en otras dos salas, el Museo de cultura húngara en Eslovaquia. Para que os situéis, con la invasión turca, lo que ahora es Eslovaquia fue durante tiempo el territorio mínimo que le quedó a Hungría (la pequeña Hungría, la llamaron). Ahora en Eslovaquia queda medio millón de hablantes de húngaro y parece que no son muy amados precisamente por los eslovacos hablantes de eslovaco, después de que durante el XIX los húngaros del reino de Hungría quisieran (mierda de nacionalismos del XIX, qué apestosos fueron) imponer la lengua húngara como única en todo su territorio de entonces. Había una señora en las dos salas, cuidando aquello: fotos, cuadernos escolares, periódicos en húngaro de principios del siglo XX, catecismos calvinistas y católicos, clubes deportivos. Y qué triste todo también.
Y me dejé sin ver los museos de cultura ucraniana, croata (hay dos aldeas croatas desde el año pum al lado de Bratislava -¡alucinante!), rutena (son como ucranianos pero no del todo iguales, no me preguntéis más) y roma (=gitana): más datos en la web general. Y no llegué a ir al Museo judío de Bratislava (¡con lo que me gusta la cultura judía, y más la de los del centro de Europa: ¡Singer, Scholem!), aunque sí el Museo judío en Nitra. Y a los judíos se los cargaron a todos, primero con el estado títere y luego los nazis directamente, y qué pena también.
Ahora Eslovaquia es un país independiente, con minorías reconocidas (sic). Dicen que están muy contentos así, sin Chequia siquiera, que les va muy bien. No sé, espero que sí.
El otro día se me ocurrió pensar en una hipotética República Galega, con un museíto de cultura castellana en Galicia en una callecita, no sé, Pescadería Vella por ejemplo, para un futuro próximo, y pensarlo fue como chupar algo amargo.

jueves, 9 de octubre de 2008

La Biblia del León

Como la del rey Jaime los ingleses, podríamos haber tenido nosotros la del León. Un ejemplo:
En aquel día quitará al redropelo el Señor a las hijas de Sión el chapín que cruje en los pies y los garvines de la cabeza, las lunetas y los collares, las ajorcas y los rebozos, las botillas y los calzados altos, las argollas, los apretadores, los zarcillos, las sortijas, las cotonías, las almalafas, las escarcelas, los volantes y los espejos; y les trocará el ámbar en hediondez, y la cintura rica en andrajo, y el enrizado en calva pelada, y el precioso vestido en cilicio, y la tez curada en cuero tostado; y tus valientes morirán a cuchillo [Is. 3, 18-25]

Y explica Javier San José (2008: 38 n. 13): al redropelo: 'violentamente'; chapín: 'calzado de las mujeres'; garvines: redecilla para recoger el pelo'; lunetas: 'adornos del pelo en forma de media luna'; ajorcas: 'argollas para las muñecas, brazos o tobillos'; rebozos: 'mantillas'; apretadores: 'cintas para el tocado'; cotonías: 'telas de hilo de algodón'; almalafas: 'túnicas adornadas con que se vestían los moros; escarcela: 'cofia'; volantes: 'velo delgado', curada: 'cuidada'.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Contador de visitas

Según Ian Ker* los del Movimiento de Oxford vendían una media de 200 ejemplares de los Tracts en 1836.

*John Henry Newman. A Biography, Oxford University Press, 1990 p. 135.

martes, 7 de octubre de 2008

Emil Belluš

Todavía me queda alguna cosa que contar del agosto en Bratislava, de arquitectura contemporánea, por ejemplo (y con humildad, que no tengo ni idea).
Me llamó la atención el edificio que tuve enfrente de mi ventana esas tres semanas, la Facultad de Arquitectura de Emil Belluš. En principio parecía un monstruo anodino, pero tenía algo; me gustaban mucho las letras de la puerta, hechas con los mismos ladrillos del edificio, amarillos, feos pero duraderos, y más me gustó el vestíbulo un día que entré. El último día, cuando me fui con Ángel a tomar una cerveza justo detrás en la plaza monumental sovietizante (Namestie slobody), también me llamó la atención por ese lado.
Pero no encuentro fotos en internet, o son muy malas. De aquí saco más o menos una vista de lo que yo veía habitualmente (es el primer cuerpo, luego sigue la Facultad de Química, también de Belluš):


Como no se ve nada, es como si no hubiera puesto nada. Aquí tenéis la vista desde atrás, estropeada por el monumento sovietizante que le han colocado (y como esos también los tenemos en España, eh):


Otra. Nada, las fotos no le hacen justicia. Si alguien pasa por allí, que me mande una foto bien hecha:

Esta es de la web de la Facultad de Arquitectura, donde dicen que es el mejor arquitecto eslovaco del siglo XX, pero poco más y pocas fotos.

Sobre Emil Belluš, pues, hay que contentarse casi con la entrada de la wikipedia en eslovaco (también te la tienen en checo) y un artículo en inglés en el que menciona su carácter clásico (enlace que me envió Noatodo, gracias). A mí lo que me cautivó sobre todo fueron los dibujos de sus proyectos que estaban en el Museo Nacional Eslovaco.

Así que en realidad esta entrada es un puro fracaso. No puedo decir casi nada de Belluš, salvo que me llamó la atención y poder decir más adelante: yo ya dije que era bueno. Sólo he encontrado dos fotos que merezcan la pena de edificos suyos, los dos en Bratislava, uno en el centro de la ciudad, de antes de la guerra:




No sé, parece un arquitecto de raza, con una sutileza que no veo en la mayoría.

lunes, 6 de octubre de 2008

El corazón delator

El espejo, porque no le miro, me ha destilado esta mañana toda su hiel:
-Te pareces a Bud Spencer.
Y no es la primera que me hace.

viernes, 3 de octubre de 2008

WOW!

1. En la Misa de hoy, esto del Libro de Job:
El Señor habló a Job desde la tormenta: « ¿Has mandado en tu vida a la mañana o has señalado su puesto a la aurora, para que agarre la tierra por los bordes y sacuda de ella a los malvados, para que la transforme como arcilla bajo el sello y la tiña como la ropa; para que les niegue la luz a los malvados y se quiebre el brazo sublevado?
2.Vía el blog Moniales, estas excelentes fotos que les hizo Toni Greaves; lo borda esta fotógrafa. [entrad en su web, especialmente en los retratos de las monjas]. Y si veis estas fotos y os rebeláis por la insultante juventud perdida de algunas de las protagonistas, es que tenéis un problema.
3. Y ya que ella no lo hace, lo haré yo, que no la conozco (aunque la admiro): en la procelosa web navegan desde hace unos días varios poemas de Rocío Arana (uno excelente a sus padres) y además dice que los va a publicar pronto en libro. Esto se une al nuevo libro de Eloy Sánchez Rosillo (y varios poemas se pueden oír aquí, vía Di amigo etc.) y al de Jon Juaristi. Yo estoy con la reedición del de Zbigniew Herbert, la tercera pata de la poesía polaca (con Szymborska y Milosz) que me está conmocionando (llegué a él gracias a don Cógito, que ahora ya sé por qué se llama así).

jueves, 2 de octubre de 2008

Alegría

Estoy muy contento por tantas cosas. Y esta mañana he leído esto de fray Luis*:
Y comenzando de lo postrero, digo que es grande verdad que Dios está presente en nosotros, y tan vecino y tan dentro de nuestro ser como Él mismo de sí; porque en Él por Él, no sólo nos movemos y respiramos, sino también vivimos y tenemos ser, como lo confiesa y predica San Pablo. Pero así nos está presente, que en esta vida nunca nos es presente. Quiero decir que está presente y junto con nuestro ser, pero muy lejos de nuestra vista y del conocimiento claro que nuestro entendimiento apetece. Por lo cual convino, o por mejor decir, fue necesario, que entre tanto que andamos peregrinos dél en estas tierras de lágrimas, ya que no se nos manifiesta ni se junta con nuestra alma su cara, tuviésemos, en lugar della, en la boca algún nombre y palabra, y en el entendimiento alguna figura suya, como quiera que ella sea imperfecta y escura, y, como San Pablo llama, enigmática. Porque, cuando volare de esta cárcel de tierra en que agora nuestra alma, presa, trabaja y afana como metida en tinieblas, y saliere a lo claro y a lo puro de aquella luz, Él mismo, que se junta con nuestro ser agora, se juntará con nuestro entendimiento entonces; y Él por sí y sin medio de otra tercera imagen estará junto a la vista del alma; y no será entonces su nombre otro que Él mismo, en la forma y manera que fuere visto; y cada uno le nombrará con todo lo que viere y conociere dél, esto es, con el mismo ÉL; así y de la misma manera como le conociere.
Y por esto dice San Juan en el libro del Apocalipsi, que Dios a los suyos, en aquella felicidad, demás de que les enjugará las lágrimas y les borrará de la memoria los duelos pasados, les dará a cada uno una pedrecilla menuda, y en ella un nombre escrito, el cual sólo el que la recibe le conoce. Que no es otra cosa sino el tanto de sí y de su esencia que comunicará Dios con la vista y entendimiento de cada uno de los bienaventurados; que con ser uno en todos, con cada uno será en diferente grado y por una forma de sentimiento cierta y singular para cada uno. Y finalmente, este nombre secreto que dice San Juan, y el nombre con que entonces nombraremos a Dios, será todo aquello que entonces en nuestra alma será Dios, el cual, como dice San Pablo, «será en todos todas las cosas».
De los nombres de Cristo, ed. San José Lera [aunque he puesto en mayúscula los pronombres referidos a Dios], p. 32-3, cap. De los nombres en general [Aquí una edición antigua en línea, en la Biblioteca de Autor de BVCervantes].

miércoles, 1 de octubre de 2008

Qué bien

Me he leído ya la introducción que hace Javier San José Lera a su edición de De los nombres de Cristo de fray Luis de León. No es que yo sepa todo del tema -sé algo a nivel amateur [sic]- pero me parecía que estaba en los toros: en cada apartado, casi en cada párrafo yo que me arrancaba y decía olé, así se dice, pero qué temple, cómo torea el tema, qué bien llevado el toro a los medios, sí, así es. Ha sido como una inmersión en lo mejor que puede dar la filología hispánica actualmente, un placer, una delicia.
Y el inicio de la obra de fray Luis, ese prólogo maravilloso y la introducción del diálogo, ese paisaje mínimo que está puesto allí con sabiduría suma, esos personajes, el texto limpio de polvo y paja -y sin arqueologismos-. Ahora estoy en la explicación de los nombres en general y leo las notas y la garganta se me rompe de tanto ole trémulo.
Pero cómo voy a disfrutar de esta edición de fray Luis que ha hecho Javier San José [Disclaimer: sólo le conozco por carta]. Y entre el cutter y el tippex -damnatio memoriae- (y el cuttex) parece como que el libro se ha aligerado, con esa prosa de fray Luis que ya brilla como debía y ya es pura gracia.