Últimamente aquí estoy poniendo solo cosas que tenía en borrador de tiempo ha.
Y todo por un Congreso que estamos montando y que me está chupando la sangre.
Nos ha quedado muy bien (creo), pero ahora solo le veo el lado de la dificultad y del miedo a que no salga bien.
Estáis invitados a asistir: creo que va a estar muy bien.
Y seguro que voy a tener cosas muy interesantes que contaros sobre lo que salga estos días.
En Compostela
Literatura, la vida y algo del mundo clásico
miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
Textos sobre sacrificios y carne
1. Dios le aconseja a Samuel que utilice la excusa de hacer un sacrificio para sortear la vigilancia de Saúl:
En lugar del sacrificio de animales, lo importante es que Dios unge a su elegido.
2. Como grasa puesta aparte en el sacrificio de comunión, así David de entre los hijos de Israel (Eclesíastico 47.2).
3. Platón República 2 (372a-d, hablando del estado ideal originario (trad. Conrado Eggers Lan):
Samuel replicó: «¿Cómo voy a ir? Se enterará Saúl y me matará.» Respondió Yahveh: «Lleva contigo una becerra y di: “He venido a sacrificar a Yahveh.” (1 Samuel 16.2)El hecho es que entre unas cosas y otras no dice que realmente hiciera el sacrificio, y eso que invitó a él a los ancianos y la familia de David. Seguramente lo haría, pero el hecho es que lo único que dice explícitamente que hizo fue ungir a David.
En lugar del sacrificio de animales, lo importante es que Dios unge a su elegido.
2. Como grasa puesta aparte en el sacrificio de comunión, así David de entre los hijos de Israel (Eclesíastico 47.2).
3. Platón República 2 (372a-d, hablando del estado ideal originario (trad. Conrado Eggers Lan):
Observemos, en primer lugar, de qué modo viven los que así se han organizado. ¿Producirán otra cosa que granos, vino, vestimenta y calzado? Una vez construidas sus casas, trabajarán en verano desnudos y descalzos. En invierno, en cambio, arropados y calzados suficientemente. Se alimentarán con harina de trigo o cebada, tras amasarla y cocerla, servirán ricas tortas y panes sobre juncos o sobre hojas limpias, recostados en lechos formados por hojas desparramadas de nueza y mirto; festejarán ellos y sus hijos bebiendo vino con las cabezas coronadas y cantando himnos a los dioses. Estarán a gusto en compañía y no tendrán hijos por encima de sus recursos, para precaverse de la pobreza o de la guerra.Pero lo mejor viene a continuación, cuando Glaucón le replica a Sócrates que ese "Estado de cerdos" [por el tipo de comida que comen] es poco: es cuando entran a ver cómo se puede vivir en un estado "con lujos".
Entonces Glaucón tomó la palabra y dijo:
-Parece que les das festines de pan seco.
-Es verdad -respondí-; me olvidaba que también tendrán condimentos. Pero es obvio que cocinarán con sal, oliva y queso, y hervirán con cebolla y legumbres como las que se hierven en el campo. Y a manera de postre les serviremos higos, garbanzos y habas, así como bayas de mirto y bellotas que tostarán al fuego, bebiendo moderadamente.
domingo, 27 de mayo de 2012
Clase 4 sobre el sacrificio [+ biblografía general]
Estos textos bíblicos venían bien para comparar Israel y Grecia
1. No participar en los sacrificios paganos:
Burkert, W., Religión Griega arcaica y clásica (Madrid, 2007: 77-85).
Mikalson, Jon D., Ancient Greek Religion (Oxford, 2005: 22-29).
Bremmer, Jan. N., La religión griega. Dioses y hombres: santuarios, rituales y mitos (Córdoba, 2006: 69-81)
Bruit Zaidman, L. / Schmitt Pantel, P., La religión griega en la polis de la época clásica (Madrid, 2002: 23-31 y 141-149)
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Monografías
Burkert, W. Homo Necans: The Anthropology of Ancient Greek Sacrifical Ritual and Myth (Los Angeles, 1983)
Detienne, M., Vernant, J.-P., La Cuisine du sacrifice en pays grec (Paris, 1979)
Fortenbough, W. W., “Theophrastus: Piety, Justice and Animals”, en Theophrastean Studies (Stuttgart, 2003: 173-92)
VV. AA. Le sacrifice dans l'Antiquité (Vandoeuvres - Genève, 1981)
Georgoudi, S., Piettre, R. K., "Sacrificing to the Gods: Ancient Evidence and Modern Interpretations", en J. N. Bremmer, A. Erksine (eds.), The Gods of Ancient Greece (Edinbugh, 2010: 92-105).
Prescendi, F., "Promethée fonde-t-il le sacrifice grec? En relisant Jean Rudhardt", en U. Dill, C. Walde (eds.), Antike Mythen, Transformationen und Konstruktionen (Berlin, 2009: 81-95)
Por ver
S. Georgoudi, "L'occultation de la violence" dans le sacrifice grec: donées anciennes, discours modernes" en S. Georgoudi, R. Koch Piettre, F. Schmidt (eds.), La cuisine et l'autel: les sacrifices en questions dans les sociétés de la Méditerranée ancienne (Turnhout: Brepols, 2005: 115-47)
M. Hénaff, Le prix de la vérité. Le don, l'argent, la philosophie (Paris, 2002)
Wolfgang Palaver, "Religion und Gewalt. Walter Burkert und René Girard im Vergleich,", en A. Bierl, W. Braungart (eds.), Gewalt und Opfer: im Dialog mit Walter Burkert (Berlin, 2010: 247)
1. No participar en los sacrificios paganos:
Daniel, 1, 5-16 [Nabucodonosor, rey de Babilonia, sitia Jerusalén y se lleva a jóvenes hebreos para que le sirvan]: El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino de su mesa. (…) El jefe de los eunucos les puso nombres nuevos: Daniel se llamaría Beltsassar, Ananías Sadrak, Misael Mesak y Azarías Abed Negó. Daniel, que tenía el propósito de no mancharse compartiendo los manjares del rey y el vino de su mesa, pidió al jefe de los eunucos permiso para no mancharse. (…) Al cabo de los diez días se vio que tenían mejor aspecto y estaban más rollizos que todos los jóvenes que comían los manjares del rey. Desde entonces el guarda retiró sus manjares y el vino que tenían que beber, y les dio legumbres.2. Valor real del sacrificio animal: crisis de la idea:
Oseas 6, 4-6 ¿Qué he de hacer contigo, Efraím? ¿Qué he de hacer contigo, Judá? ¡Vuestro amor es como nube mañanera, como rocío matinal, que pasa! Por eso les he hecho trizas por los profetas, los he matado por las palabras de mi boca, y mi juicio surgirá como la luz. Porque yo quiero misericordia, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos.3. El rechazo del sacrificio griego: la realización de una muerte que se opone a ese anti-sacrificio:
1 Mac. 2, 15-25 Los enviados del rey llegaron a la ciudad de Modín para los sacrificios. [Matatías y sus hijos se niegan a hacer sacrificios ‘griegos’] Un judío se adelantó, a la vista de todos, para sacrificar en el altar de Modín, conforme al decreto real. Al verle Matatías, se inflamó en celo y se estremecieron sus entrañas. Encendido en justa cólera, corrió y le degolló sobre el altar. Al punto mató también al enviado del rey que obligaba a sacrificar y destruyó el altar.(...)4. El ideal original de no comer carne:
1 Mac. 4, 36-54 Judas y sus hermanos dijeron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos, pues, a purificar el Lugar Santo y a celebrar su dedicación.» Se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión. (…) Ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido un sacrificio conforme a la Ley. Precisamente fue inaugurado el altar, con cánticos, cítaras, liras y címbalos, en el mismo tiempo y el mismo día en que los gentiles la habían profanado.
Isaías, 11, 1-8 Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará. Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh. Y le inspirará en el temor de Yahveh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas. (…) Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá. La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja. Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.5. La especificidad de la muerte de Cristo: obediencia de sacerdote al Padre:
Hebreos, 5, 1-10 Porque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados; y puede sentir compasión hacia los ignorantes y extraviados, por estar también él envuelto en flaqueza. Y a causa de esa misma flaqueza debe ofrecer por los pecados propios igual que por los del pueblo. Y nadie se arroga tal dignidad, sino el llamado por Dios, lo mismo que Aarón. De igual modo, tampoco Cristo se apropió la gloria del Sumo Sacerdocio, sino que la tuvo de quien le dijo: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, a semejanza de Melquisedec. El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote a semejanza de Melquisedec.
Bibliografía general del curso
Bibliografía básicaBurkert, W., Religión Griega arcaica y clásica (Madrid, 2007: 77-85).
Mikalson, Jon D., Ancient Greek Religion (Oxford, 2005: 22-29).
Bremmer, Jan. N., La religión griega. Dioses y hombres: santuarios, rituales y mitos (Córdoba, 2006: 69-81)
Bruit Zaidman, L. / Schmitt Pantel, P., La religión griega en la polis de la época clásica (Madrid, 2002: 23-31 y 141-149)
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Monografías
Burkert, W. Homo Necans: The Anthropology of Ancient Greek Sacrifical Ritual and Myth (Los Angeles, 1983)
Detienne, M., Vernant, J.-P., La Cuisine du sacrifice en pays grec (Paris, 1979)
Fortenbough, W. W., “Theophrastus: Piety, Justice and Animals”, en Theophrastean Studies (Stuttgart, 2003: 173-92)
VV. AA. Le sacrifice dans l'Antiquité (Vandoeuvres - Genève, 1981)
Georgoudi, S., Piettre, R. K., "Sacrificing to the Gods: Ancient Evidence and Modern Interpretations", en J. N. Bremmer, A. Erksine (eds.), The Gods of Ancient Greece (Edinbugh, 2010: 92-105).
Prescendi, F., "Promethée fonde-t-il le sacrifice grec? En relisant Jean Rudhardt", en U. Dill, C. Walde (eds.), Antike Mythen, Transformationen und Konstruktionen (Berlin, 2009: 81-95)
Por ver
S. Georgoudi, "L'occultation de la violence" dans le sacrifice grec: donées anciennes, discours modernes" en S. Georgoudi, R. Koch Piettre, F. Schmidt (eds.), La cuisine et l'autel: les sacrifices en questions dans les sociétés de la Méditerranée ancienne (Turnhout: Brepols, 2005: 115-47)
M. Hénaff, Le prix de la vérité. Le don, l'argent, la philosophie (Paris, 2002)
Wolfgang Palaver, "Religion und Gewalt. Walter Burkert und René Girard im Vergleich,", en A. Bierl, W. Braungart (eds.), Gewalt und Opfer: im Dialog mit Walter Burkert (Berlin, 2010: 247)
sábado, 26 de mayo de 2012
Clase 3 sobre el sacrificio
Teofrasto es alguien que no se esperaría que fuese tan contrario al sacrificio animal, sobre todo en cuanto discípulo de Aristóteles. Pero los dos van a la madre del cordero -nunca mejor dícho:
FORTENBOUGH, W. W., “Theophrastus: Piety, Justice and Animals”, en Theophrastean Studies, Stuttgart, 2003, p. 173-192
En Sobre la piedad Teofrasto hace una historia de la humanidad desde los orígenes en relación con las diferencias en la dieta y el sacrificio, con el objetivo de condenar el sacrificio animal. Hay 5 etapas:
1. sin animales, los hombres ofrecen hierbas.
2. cuando aparecen los árboles (especial mención del roble), ofrecen bellotas
3. la tercera son los inicios de la agricultura, con ofrendas de legumbres y granos; luego aprenden a moler y ofrecen pasteles de harina y luego vino, miel y aceite.
4. el sacrificio humano, por culpa de las guerras: los dioses les castigan.
5. compromiso del sacrificio animal (p. 173-4).
Hay seis razones en contra:
1. si hay frutos, por qué matar animales.
2. los frutos son lo mejor que han hecho los dioses, luego eso es lo que hay que devolverles.
3. los sacrificios no deberían causar daño.
4. los sacrificios deberían ser santos, y no lo son si hacen contra uno μὴ ἐθέλοντος [y el problema es que a los animales se les quita su alma].
5. Lo no costoso y fácil de conseguir es más santo que lo que cuesta adquirir y les agrada a los dioses y está disponible para todos.
6. Más importante es el carácter del que sacrifica y el buen comportamiento en general que la cantidad de lo sacrificado. (p. 179)
E. BROWNING COLE, “Theophrastus and Aristotle on Animal Intelligence”, en W. W. Fortenbaugh, D. Gutas (eds.), Theophrastus. His Psychological, Doxographical and Scientific Writings, New Brunswick, 1992, p. 44-62
Aristóteles hace una distinción clara entre hombres y animales, basada en las distintas capacidades del alma (psyché - ψυχή). Pero reconoce a los animales memoria, un cierto nivel de inteligencia y capacidad de aprender (p. 46).
53 Teofrasto: frente a las plantas, los animales tienen psyché. Está claro que no la entiende del mismo modo que Aristóteles (53).
54 Browning Cole cita un pasaje de Porfirio (De abst. 3.25.3) donde Teofrasto dice que los humanos son congéneres (syngenéis -συγγενεῖς) entre sí y con los animales. Hay connaturalidad (oikeiótes -οἰκειότης) entre sus emociones (πάθη), ademas de la semejanza de ‘piel, carne y fluidos’.
FORTENBOUGH, W. W., “Theophrastus: Piety, Justice and Animals”, en Theophrastean Studies, Stuttgart, 2003, p. 173-192
En Sobre la piedad Teofrasto hace una historia de la humanidad desde los orígenes en relación con las diferencias en la dieta y el sacrificio, con el objetivo de condenar el sacrificio animal. Hay 5 etapas:
1. sin animales, los hombres ofrecen hierbas.
2. cuando aparecen los árboles (especial mención del roble), ofrecen bellotas
3. la tercera son los inicios de la agricultura, con ofrendas de legumbres y granos; luego aprenden a moler y ofrecen pasteles de harina y luego vino, miel y aceite.
4. el sacrificio humano, por culpa de las guerras: los dioses les castigan.
5. compromiso del sacrificio animal (p. 173-4).
Hay seis razones en contra:
1. si hay frutos, por qué matar animales.
2. los frutos son lo mejor que han hecho los dioses, luego eso es lo que hay que devolverles.
3. los sacrificios no deberían causar daño.
4. los sacrificios deberían ser santos, y no lo son si hacen contra uno μὴ ἐθέλοντος [y el problema es que a los animales se les quita su alma].
5. Lo no costoso y fácil de conseguir es más santo que lo que cuesta adquirir y les agrada a los dioses y está disponible para todos.
6. Más importante es el carácter del que sacrifica y el buen comportamiento en general que la cantidad de lo sacrificado. (p. 179)
E. BROWNING COLE, “Theophrastus and Aristotle on Animal Intelligence”, en W. W. Fortenbaugh, D. Gutas (eds.), Theophrastus. His Psychological, Doxographical and Scientific Writings, New Brunswick, 1992, p. 44-62
Aristóteles hace una distinción clara entre hombres y animales, basada en las distintas capacidades del alma (psyché - ψυχή). Pero reconoce a los animales memoria, un cierto nivel de inteligencia y capacidad de aprender (p. 46).
53 Teofrasto: frente a las plantas, los animales tienen psyché. Está claro que no la entiende del mismo modo que Aristóteles (53).
54 Browning Cole cita un pasaje de Porfirio (De abst. 3.25.3) donde Teofrasto dice que los humanos son congéneres (syngenéis -συγγενεῖς) entre sí y con los animales. Hay connaturalidad (oikeiótes -οἰκειότης) entre sus emociones (πάθη), ademas de la semejanza de ‘piel, carne y fluidos’.
viernes, 25 de mayo de 2012
Clase 2 sobre el sacrificio
Vaya: iba a seguir esta serie pero la dejé colgada cuatro meses, nada menos.
Eran unas clases sobre el sacrificio en Grecia: esta es la segunda, en la que les hablaba de las teorías sobre el sacrificio; me detuve especialmente en René Girard (Avignon 1923-). Catedrático de Literatura y su teoría mimética:
El deseo no es biunivoco (desear directamente un objeto), sino triangular: se desea el objeto en la medida en que se percibe que otro lo desea. Nuestros deseos se configuran a partir de los deseos de los demás: es el deseo mimético.
Hay que distinguir entre mímesis de apropiación (rivalidad o conflicto por la escasez del objeto) y mímesis de antagonismo (se acaba olvidando el objeto y se cae en la obsesión recíproca entre los rivales). El deseo desbordado (al querer lo que otros quieren, no es posible que todos lo obtengan) conduce a la violencia generalizada. Cuando son muchos, los antagonistas tienden a acabar escoger como antagonista al que perciben como más débil, que se convierte en víctima.
La clave de la crisis sacrificial: la realidad del escándalo como elemento fundante.
Solución de la violencia: el sacrificio del chivo expiatorio [φαρμακός, pharmacos], que -paradójicamente- funda la sociedad civilizada, en la medida en que acaba convertido en memoria estilizada y permite el control de la violencia.
El mito es al final la historia del asesinato fundador.
El mito antiguo preserva el recuerdo del chivo expiatorio, pero de modo sesgado: aparece como un modo de solución de la violencia, que a la vez se oculta: la caza, la domesticación de animales, el culto a los muertos.
La víctima es sacralizada y a la vez disfrazada en esa divinización.
El mito se revive en el rito.
La muerte de Jesús en la cruz supone la revelación de la inocencia de la víctima y con ella también rompe la "eficacia" del mecanismo sacrificial. Y destruye el valor de los mitos antiguos.
Todo esto, con la ayuda (via) de un excelente Documento de trabajo de Alejandro Llano [aquí el PDF].
Eran unas clases sobre el sacrificio en Grecia: esta es la segunda, en la que les hablaba de las teorías sobre el sacrificio; me detuve especialmente en René Girard (Avignon 1923-). Catedrático de Literatura y su teoría mimética:
El deseo no es biunivoco (desear directamente un objeto), sino triangular: se desea el objeto en la medida en que se percibe que otro lo desea. Nuestros deseos se configuran a partir de los deseos de los demás: es el deseo mimético.
Hay que distinguir entre mímesis de apropiación (rivalidad o conflicto por la escasez del objeto) y mímesis de antagonismo (se acaba olvidando el objeto y se cae en la obsesión recíproca entre los rivales). El deseo desbordado (al querer lo que otros quieren, no es posible que todos lo obtengan) conduce a la violencia generalizada. Cuando son muchos, los antagonistas tienden a acabar escoger como antagonista al que perciben como más débil, que se convierte en víctima.
La clave de la crisis sacrificial: la realidad del escándalo como elemento fundante.
Solución de la violencia: el sacrificio del chivo expiatorio [φαρμακός, pharmacos], que -paradójicamente- funda la sociedad civilizada, en la medida en que acaba convertido en memoria estilizada y permite el control de la violencia.
El mito es al final la historia del asesinato fundador.
El mito antiguo preserva el recuerdo del chivo expiatorio, pero de modo sesgado: aparece como un modo de solución de la violencia, que a la vez se oculta: la caza, la domesticación de animales, el culto a los muertos.
La víctima es sacralizada y a la vez disfrazada en esa divinización.
El mito se revive en el rito.
La muerte de Jesús en la cruz supone la revelación de la inocencia de la víctima y con ella también rompe la "eficacia" del mecanismo sacrificial. Y destruye el valor de los mitos antiguos.
Todo esto, con la ayuda (via) de un excelente Documento de trabajo de Alejandro Llano [aquí el PDF].
jueves, 24 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Ay, ahí le duele
Los que escriben sobre la no-camisa del hombre feliz la hacen visible a nuestros ojos.
--
La camisa del hombre feliz: hablan de ella -pero no la han visto: un puro reframing.
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La camisa del hombre feliz: hablan de ella -pero no la han visto: un puro reframing.
martes, 22 de mayo de 2012
arriba en Newman y Platón
Tanto Newman como Platón se plantean hasta qué punto 'arriba' es una metáfora.
Newman*:
*Platón, La República 7.529a-b (traducción de Conrado Eggers Lan, BCG 94, Madrid, Gredos, 1986, 359-60).
Newman*:
La Ascensión de Cristo a la derecha del Padre es algo admirable porque es una prenda segura de que el cielo es un lugar determinado y no un mero estado. Esa presencia corporal del Salvador con que los apóstoles trataron ya no está aquí. Está en alguna otra parte: en el cielo. Esto contradice las ideas de gentes muy cultas y especulativas, y humilla la razón. La filosofía considera más racional suponer que Dios Todopoderoso, como Espíritu que es, está en todas partes y no en un lugar más que en otro. Si pudiera, la filosofía diría que el cielo es un puro estado de felicidad; pero para ser coherente, tendría que ir más allá y negar, con los herejes de la antigüedad a que se refiere san Juan, que «Jesucristo ha venido en carne mortal» y mantener que su presencia en la tierra fue meramente aparente. Lo cierto es que Cristo, que apareció sobre la tierra, subió desde la tierra y una nube lo ocultó de la vista de los apóstoles. Y aquí surge una nueva dificultad al considerar el punto en cuestión: ¿adónde fue? ¿Más allá de sol? ¿Más allá de las estrellas? ¿Atravesó el inmenso espacio que se extiende tras ellas? Y ¿qué se entiende por «ascendió»? Los filósofos dirán que no hay diferencia entre arriba y abajo en lo que se refiere al cielo; pero, con todos los problemas que plantea la palabra, difícilmente podremos tomarla como una mera expresión popular por la reverencia debida a la Palabra Sagrada.Platón** (está Glaucón hablando de astronomía):
Esto nos hace considerar qué distintas son las noticias de la Escritura sobre el mundo físico y las noticias que nos dan los filósofos, tanto en su carácter como en sus efectos. No me refiero a si unas y otras son reconciliables o no. Sólo digo que sus efectos respectivos son distintos. Cuando deducimos lo que deducimos por la razón mediante el estudio de la naturaleza y luego leemos lo que leemos en la palabra inspirada, y nos encontramos con que las dos deducciones son discordantes, el sentimiento que creo deberíamos tener es éste: no la impaciencia de hacer algo que va más allá de nuestras posibilidades como sopesar pruebas, resumir, considerar, decidir, reconciliar y arbitrar entre las dos voces de Dios; sino que hemos de sentir la completa nada que somos, nuestra sencilla y absoluta incapacidad de contemplar las cosas como realmente son; debemos percibir nuestra nulidad ante la gran Visión de Dios, nuestra «belleza convertida en corrupción y nuestro quedarnos sin fuerzas»; convencernos de que lo que vemos, lo natural y lo sobrenatural, aunque es verdadero en tan pleno sentido que lo respetamos por encima de todo, no es más que un barrunto que nos es útil para este o aquel fin, útil en la práctica, útil en su esfera «hasta que rompa el día y las sombras se desvanezcan», útil de manera que tanto lo natural como lo sobrenatural puedan usarse a la vez, como dos lenguas distintas, dos aproximaciones diferentes a la Verdad Desconocida y Asombrosa, ninguna de las cuales, en sus respectivos campos, podrá extraviarnos.
Me parece que es evidente que la astronomía obliga al alma a mirar hacia arriba y la conduce desde las cosas de aquí a las de allí en lo alto.*John Henry Newman, Sermones parroquiales (traducción de Víctor García Ruiz), 2, p. 193-4
[Sócrates] -Tal vez sea evidente para cualquiera, excepto para mí, porque yo no creo que sea así.
[Glaucón] -Pero ¿cómo?
-Del modo que la tratan los que hoy procuran elevarnos hacia la filosofía, hace mirar hacia abajo.
-¿Qué quieres decir?
-Que me parece que no es innoble el modo de aprehender, de tu parte, lo que es el estudio de las cosas de lo alto; pues das la impresión de creer que, si alguien levantara la cabeza para contemplar los bordados del techo, al observarlos estaría considerándolo con la inteligencia, no con los ojos. Tal vez tú pienses bien y yo tontamente; pues por mi parte no puedo concebir otro estudio que haga que el alma mire hacia arriba que aquel que trata con lo que es y lo invisible. Pero si alguien intenta instruirse acerca de cosas sensibles, ya sea mirando hacia arriba con la boca abierta o hacia abajo con la boca cerrada, afirmo que no ha de aprender nada, pues no obtendrá ciencia de esas cosas, y el alma no mirará hacia arriba sino hacia abajo, aunque se estudie nadando de espaldas, en tierra o en mar.
*Platón, La República 7.529a-b (traducción de Conrado Eggers Lan, BCG 94, Madrid, Gredos, 1986, 359-60).
lunes, 21 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
Dos partes del alma
Es un texto un poco largo, pero quizá alguien lo lea y descubra a Fray Luis de León, en este caso con algo que complementa muy bien lo de Newman de hace dos días*:
*De los nombres de Cristo, 3 (Hijo de Dios), p. 383 de la edición de San José Lera (con negritas y subrayados míos)
De arte que, según aquesto, tiene tres grados este nacimiento y crecimiento de Cristo en nosotros: el primero, de niño, en que comprendemos la niñez y la mocedad, lo principiante y lo aprovechante, que decir solemos; el segundo, de más perfecto; el último, de perfecto del todo. En el primero nace y vive en la más alta parte del alma; en el segundo, en aquella y en la que llamamos parte inferior; en el tercero, en esto y en todo el cuerpo del todo. Al primero podemos llamar estado de ley por las razones que diremos luego; el segundo es estado de gracia; y el tercero y último, estado de gloria. Y digamos de cada uno por sí, presuponiendo primero que en nuestra alma, como sabéis, hay dos partes: una divina, que de su hechura y metal mira al cielo y apetece cuanto de suyo es -si no la estorban, o oscurecen. o llevan lo que es razón y justicia-, inmortal de su naturaleza, y muy hábil para estar sin mudarse en la contemplación y en el amor de las cosas eternas; otra de menos quilates, que mira a la tierra y que se comunica con el cuerpo, con quien tiene deudo y amistad, sujeta a las pasiones y mudanzas dél, que la turban y alteran con diversas olas de afectos; que teme, que se acongoja, que cobdicia, que llora, que se engríe y ufana, y que, finalmente, por el parentesco que con la carne tiene, no puede hacer sin su compañía estas obras.Y lo que sigue es todavía más interesante.
Estas dos partes son como hermanas nacidas de un vientre, en una naturaleza misma, y son de ordinario entre sí contrarias, y riñen, y se hacen guerra. Y siendo la ley que esta segunda se gobierne siempre por la primera, a las veces, como rebelde y furiosa, toma las riendas ella del gobierno y hace fuerza a la mejor; lo cual le es vicioso, así como le es natural el deleite, y el alegrarse, y el sentir en sí los demás afectos que la parte mayor le ordenare; y son propiamente la una como el cielo y la otra como la tierra, y como un Jacob y un Esaú, concebidos juntos en un vientre, que entre sí pelean, como diremos más largamente después.
Esto así dicho, decimos agora que cuando el alma aborrece su maldad y Cristo comienza a nacer en ella, pone su espíritu, como decíamos, en el medio y en el centro, que es en la substancia del alma, y prende luego su virtud en la primera parte della, la parte que de estas dos que decíamos es la más alta y la mejor. Y vive Cristo allí en el primer estado de este nacimiento, ejercitando en aquella parte su vida, esto es, alumbrándola, y enderezándola, y renovándola, y componiéndola, y dándole salud y fuerzas para que con valor ejercite su oficio. Mas a la otra parte menor, en este primer estado, el espíritu de Cristo, que en lo alto del alma vive, no le desarraiga sus bríos, porque aún no vive en aquesta parte baja; mas aunque no viva en ella como señor pacífico, dale ayo y maestro que gobierne aquella niñez, y el ayo es la parte mayor, en que él ya vive, o él mismo, según que vive en ella, es el ayo desta parte menor, que desde su lugar alto le da leyes por donde viva, y le hace que se conozca, y le va a la mano si se mueve contra lo que se le manda, y la riñe y la aflige con amenazas y miedos; de donde resulta contradicción y agonía, y servidumbre y trabajo.
*De los nombres de Cristo, 3 (Hijo de Dios), p. 383 de la edición de San José Lera (con negritas y subrayados míos)
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